Site icon Encuentro al Sur

Alucinando / por Edwin Ferrer

Advertisements

Encendió su cerebro para derramar en sus huesos una substancia que lo llevaría al cansancio. Un árabe gritó en Afganistán mientras brotaba el capullo de la flor….

Recostádo a  lo largo de una acera, sin cautela, al ver la gente pasar cerró los ojos yuxtapuestos. Un perro sato le pasó por encima y lamió su cuello; luego entró en éxtasis.

— Mi amor,  ¿qué te parece?  ¿Recuerdas la última vez que te lleve a la playa y los ángeles y los demonios se peleaban nuestras pertenencias?  ¿Dónde están mis hijos? La última vez que los vi corrían como jueyitos por el manglar mientras alguien les tendía una trampa. Quise como un quijote lanzarme contra ellos pero caí desolado.

Cuando despertó, un agente de asuntos de la familia se lo llevó arrestado por no pagar manutención y el perro ocupó su lugar.

©Edwin Ferrer

Exit mobile version