Las construcciones, desde las más humildes hasta las más portentosas, constituyen la memoria edificada de una sociedad.
Estudiando las construcciones pueden constatarse los procesos sociales y económicos que han vivido ciudades, pueblos y barrios.
Pero como las edificaciones y los espacios urbanos y rurales son también el escenario presente donde palpita la vida colectiva comunitaria y el entorno donde se plasma el desarrollo futuro, la conservación de ejemplares de la memoria arquitectónica es un imperativo. Su objetivo es legarle a las futuras generaciones un contexto para el presente, tan necesario para adecentar el rumbo por donde transita el individuo y la sociedad.
En los tiempos presentes, el desarrollo de los medios visuales nos permite conservar imágenes de esa memoria arquitectónica, cuando su conservación física es imposible o sucumbe ante la apatía. Una ciudad viva es aquella que reutiliza los elementos del pasado, en este caso el de las edificaciones, para adaptarlas a las necesidades del presente y para construir un futuro innovador.
En ese ánimo invitamos a nuestros lectores a compartir con el público cualquier imagen existente o desaparecida de la memoria arquitectónica de las comunidades urbanas y rurales de Salinas.
Comenzamos hoy la serie Memoria Arquitectónica con una foto de la Casona Godreau- Marrero, que estuvo localizada en la esquina norte de las calle Palmer y Sol,
del casco urbano de Salinas.

