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“Yo tenía una Luz que a mí me alumbraba…[1]
Durante la época navideña, el ya desaparecido Club Salinas contrató a Héctor Lavoe para dar un concierto en nuestro pueblo.
Como era su costumbre, llegó tarde.
Para “colmo de males,” tan pronto comenzó a cantar nos quedamos a oscuras.
Sin micrófono y “a cappella” cantó:
“Yo tenía una Luz que a mí me alumbraba, Yo tenía una Luz que a mí me alumbraba, y venía la brisa y fuá y me la apagaba…”[2]
Fue lo único que pudo hacer para mantener a los pocos espectadores, interesados.
María del Carmen Guzmán
