Esta noche de cuarto menguante
me desgarro pensando profundo
si alguna vez en verdad he vivido
o soy tributario de fantasía atrapante.
Esta noche de cuarto menguante
a pasos agiganta su grito
“no eres más que un sueño infinito”
entonces…… me sobrecojo, rezo, maldigo,
vocifero, enmudezco, razono, medito……
si no existo porque nunca
he existido seré aquel que no siente
conciencia recorriendo su tálamo
ni latiré porque jamás he latido.
No tendrá el candor de mi lira
el canto interior de la vida
ni un prístino eco responda
desde mi etérea sima sin fondo.
A qué razonar si no hallo razones
para tañer en el campanario humano
ni anidar la visión del anido,
comprender que no he sido
tomará una eternidad.
Desde este cuarto menguante
no razonaré el porqué de las rosas
ni ellas recordarán para qué he venido.
noviembre 2015
Carlos Román Ramírez

