{"id":16783,"date":"2011-06-23T06:30:29","date_gmt":"2011-06-23T10:30:29","guid":{"rendered":"http:\/\/encuentroalsur.com\/2011\/06\/23\/el-ciudadano-wilfredo-belpre-por-roberto-quinones-rivera\/"},"modified":"2011-06-24T22:08:25","modified_gmt":"2011-06-25T02:08:25","slug":"el-ciudadano-wilfredo-belpre-por-roberto-quinones-rivera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/encuentroalsur.com\/?p=16783","title":{"rendered":"El Ciudadano Wilfredo Belpre \/ por Roberto Qui\u00f1ones Rivera"},"content":{"rendered":"<p>Wilfredo fue, como uno dice, mi mejor amigo del infancia. Ambos nacimos y nos criamos en la Ciudad Perdida. Correte\u00e1bamos por la barriada explorando y descubriendo las cosas a nuestros alrededor. Su casa era mi casa, igual que la m\u00eda era la suya. Cuando atardec\u00eda, si no era mi madre la que caminaba dos bloques a buscarme a casa de Wilfredo, era su abuela la que hacia el recorrido hasta mi casa a buscarlo a \u00e9l.<\/p>\n<p>Ten\u00edamos intereses similares, como dibujar, pintar y fabricar juguetes de madera rustica. A pesar de la diferencia en edad fuimos amigos de An\u00edbal Collazo, pintor, dibujante, artista gr\u00e1fico y caricaturista de gran calibre que era nuestro vecino. Pas\u00e1bamos largas horas observ\u00e1ndolo, ya fuera frente al lienzo o en la mesa de trabajo haciendo tirillas c\u00f3micas que luego eran publicadas en el peri\u00f3dico El Imparcial.<\/p>\n<p>En nuestros a\u00f1os escolares, desde el primer grado hasta el cuarto a\u00f1o, estuvimos siempre en el mismo sal\u00f3n, con los mismos maestros. Luego, ya camino a la Universidad, partimos por diferentes rumbos, el para el Colegio de Mayag\u00fcez y yo para la UPI en R\u00edo Piedras.<\/p>\n<p>Durante mis estudios universitarios en R\u00edo Piedras apenas tuve comunicaci\u00f3n con Wilfredo ni sabia como le iba en Mayag\u00fcez. Ya graduado, regreso a Salinas y es cuando me entero que Wilfredo hab\u00eda dejado sus estudios y que padec\u00eda de alguna condici\u00f3n que deterioraba su salud mental.<\/p>\n<p>Pas\u00f3 mucho tiempo sin saber de Wilfred ya que su abuela no estaba presente y ningun conocido ten\u00eda noticias de \u00e9l. No recuerdo cuanto tiempo\u00a0transcuri\u00f3 sin saber de Wilfredo hasta que un d\u00eda veo a mi amigo deambulando por las calles de Salinas. El impacto que me provoc\u00f3 aquella escena es indescriptible, solo recuerdo que no pude contener el llanto.<\/p>\n<p>Estaba todo desali\u00f1ado, sin ba\u00f1ar y con la ropa hecha trizas encima. Hablamos en medio de la turbaci\u00f3n de mi esp\u00edritu. Me indico que era muy feliz as\u00ed, pues estaba en comunicaci\u00f3n directa con la naturaleza. Por una extra\u00f1a sensaci\u00f3n, percib\u00ed que verdaderamente era feliz y lo deje quieto en su mundo. Por supuesto que nuestra amistad continuo y donde quiera que lo ve\u00eda compart\u00edamos y habl\u00e1bamos de arreglar los problemas del mundo, como tambi\u00e9n lo hac\u00edan mis padres y mis hijos que tampoco lo rechazaban.<\/p>\n<figure id=\"attachment_16785\" aria-describedby=\"caption-attachment-16785\" style=\"width: 450px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"16785\" data-permalink=\"https:\/\/encuentroalsur.com\/?attachment_id=16785\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/encuentroalsur.com\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/wilfredo-belpre-foto.jpg?fit=704%2C896&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"704,896\" data-comments-opened=\"1\" data-image-title=\"Wilfredo Belpre Foto\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"&lt;p&gt;Wilfredo Belpre&lt;\/p&gt;\n\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/encuentroalsur.com\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/wilfredo-belpre-foto.jpg?fit=616%2C784&amp;ssl=1\" class=\"size-full wp-image-16785\" title=\"Wilfredo Belpre Foto\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/encuentroalsur.com\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/wilfredo-belpre-foto.jpg?resize=450%2C572\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"572\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-16785\" class=\"wp-caption-text\">Wilfredo Belpre<\/figcaption><\/figure>\n<p>Los que conoc\u00edan a Wilfredo, especialmente los miembros de la clase de 1957, jam\u00e1s lo rechazaron y cada cual lo ayudaba a sobrevivir como pod\u00eda. El ped\u00eda para comer y tambi\u00e9n para beber y as\u00ed lo expresaba al grupo nuestro. Hab\u00eda veces que me ped\u00eda un d\u00f3lar pero hacia la salvedad que era para tomarse una cerveza Hennekein.<\/p>\n<p>Otros lo consideraban como un loco sumamente inteligente. En una mochila guardaba sus utensilios de comer y un mechero para calentar la comida. Cargaba con un carton de caja que guardaba doblado de cierta forma. Esa era su cama. A pesar de que tenia familia donde comer y dormir se sent\u00eda m\u00e1s feliz durmiendo en el atrio de la Iglesia. Siempre llevaba un libro y un peque\u00f1o radio para leer y escuchar las noticias.<\/p>\n<p>La vida de Wilfredo no se circunscrib\u00eda a Salinas. Sol\u00eda caminar a buscar ropa en el Salvation Army de Ponce y pasaba entonces semanas por esa zona. Cuando cerraron las oficinas del Salvation Army de Ponce iba a la de Caguas, donde obten\u00eda ropa y otras cosas que le daban.<\/p>\n<p>El viaje a Caguas tardaba tres d\u00edas caminando por la ruta de la Piqui\u00f1a, pero habitualmente hacia una parada en el restaurante El Cu\u00f1ado, donde le daban alojo en un peque\u00f1o cuarto y comida. En agradecimiento Wlfred participaba en la limpieza del negocio. Al regreso de Caguas tomaba la misma ruta y hacia la misma parada.<\/p>\n<p>Durante un tiempo notamos la ausencia de Wilfredo en Salinas mas all\u00e1 de lo acostumbrado. Como sol\u00eda irse a otros pueblos, asumimos que regresar\u00eda en cualquier momento.<\/p>\n<p>Un d\u00eda, durante una visita a la oficina de Ponce de la agencia para la cual trabajaba, escuche una conversaci\u00f3n entre compa\u00f1eras de oficina donde una de las damas contaba que ella estaba observando en la calle donde viv\u00eda la presencia de un loco nuevo que era muy sabio. Al describirlo, tuve la corazonada que se trataba de Wilfredo. Cuando pude hablar con la empleada a solas le explique\u00a0mi corazonada\u00a0solicitandole que cuando viera al loco lo llamara por su nombre, Wilfredo Belpre.<\/p>\n<p>La semana siguiente regrese a Ponce y tan pronto la compa\u00f1era me vio, me cont\u00f3 su encuentro con el loco, y lo que logr\u00f3 hacer con \u00e9l. Cuando lo llam\u00f3 por su nombre lo sorprendi\u00f3 de tal manera que Wilfred le pidi\u00f3 explicara porque ella sab\u00eda su nombre. Nadina Tr\u00edas, que as\u00ed se llama mi compa\u00f1era de trabajo, no solo ese d\u00eda le dio comida sino que tambi\u00e9n lo aloj\u00f3 en un peque\u00f1o apartamento detr\u00e1s de la casa. Wilfred acepto la ayuda al saber que era mi compa\u00f1era de trabajo.<\/p>\n<p>Al terminar la jornada del d\u00eda Nadina me invit\u00f3 a su casa para que viera la condici\u00f3n de Wilfredo. As\u00ed lo hice y cual fue mi sorpresa al ver a Wilfredo en el apartamento leyendo, ba\u00f1ado, recortado, afeitado y muy bien vestido. Todo esto obra de Nadina, quien junto a su esposo y sus dos hijos hab\u00edan adoptado a Wilfredo.<\/p>\n<p>De esa manera Wilfredo regreso a una vida normal en donde recibi\u00f3 el cari\u00f1o de esa familia. En ese apartamento lo visitamos varias veces Marcialito, su hermano, y yo a saber de \u00e9l y a llevarle dos libros que me pidi\u00f3, Las Cr\u00f3nicas del Cid y un poemario de Don Luis Mu\u00f1oz Rivera.<\/p>\n<p>Tres meses mas tarde, regres\u00e9 a\u00a0Ponce donde me recibe Nadina envuelta en llanto.\u00a0 Me dio a leer una carta de Wilfredo. Era una carta de despedida donde agradec\u00eda a ella y a su familia la amistad y las atenciones que le ofrecieron. Reiteraba sin embargo, que esa no era la vida que lo hacia feliz. Wilfredo regreso a donde verdaderamente el se sent\u00eda feliz\u2026 como un deambulante.<\/p>\n<p>Varios meses despu\u00e9s me lo encontr\u00e9 en la plaza de Salinas, tal como acostumbraba a estar, con su mochila y su cama de cart\u00f3n. Record\u00e9 entonce lo que desde su noble coraz\u00f3n, con palabras y en silencio, me dec\u00eda: lo feliz que se sent\u00eda caminando en comuni\u00f3n con la naturaleza.<\/p>\n<p>Seis o siete meses despu\u00e9s not\u00e9 su ausencia de nuevo, pero esta vez me enter\u00e9 que estaba recluido en el Hospital Cristo Redentor de Guayama a causa de una pulmon\u00eda, de donde el Gran Arquitecto del Universo lo rescat\u00f3<\/p>\n<p><em>\u00a9<\/em>Roberto Qui\u00f1ones Rivera<\/p>\n<p>Sobre este personaje vea tambi\u00e9n <a href=\"http:\/\/encuentroalsur.com\/2009\/09\/22\/freddy-edelmiro-j-rodriguez-sosa\/\">Freddy<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Wilfredo fue, como uno dice, mi mejor amigo del infancia. 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