{"id":17318,"date":"2011-07-18T08:41:29","date_gmt":"2011-07-18T12:41:29","guid":{"rendered":"http:\/\/encuentroalsur.com\/2011\/07\/18\/entre-tanatos-y-morfeo-por-david-arce\/"},"modified":"2011-07-23T09:13:40","modified_gmt":"2011-07-23T13:13:40","slug":"entre-tanatos-y-morfeo-por-david-arce","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/encuentroalsur.com\/?p=17318","title":{"rendered":"Entre T\u00e1natos y Morfeo \/ por David Arce"},"content":{"rendered":"<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"17322\" data-permalink=\"https:\/\/encuentroalsur.com\/?attachment_id=17322\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/encuentroalsur.com\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/morfeo1.jpg?fit=224%2C320&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"224,320\" data-comments-opened=\"1\" data-image-title=\"morfeo\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/encuentroalsur.com\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/morfeo1.jpg?fit=224%2C320&amp;ssl=1\" class=\"alignleft size-full wp-image-17322\" title=\"morfeo\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/encuentroalsur.com\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/morfeo1.jpg?resize=224%2C320\" alt=\"\" width=\"224\" height=\"320\" \/>La adicci\u00f3n a la morfina es un vicio solitario, casi masturbatorio, que se empieza por curiosidad y se persiste en la perpetuaci\u00f3n del placer.<\/p>\n<p>Cuando falleci\u00f3 mi padre de c\u00e1ncer al pulm\u00f3n, yo recog\u00ed las pocas pertenencias que lo ataban a este mundo y las guard\u00e9 en una peque\u00f1a caja de madera, entre ellas estaba una bolsita con pastillas de morfina que en sus \u00faltimos d\u00edas tomaba a diario y en demas\u00eda, hasta sospech\u00e9 que \u00e9l mismo se provoc\u00f3 la muerte con una sobredosis.<\/p>\n<p>Yo, reci\u00e9n graduado en medicina, como mi padre siempre lo quiso, lo asist\u00ed en sus \u00faltimos d\u00edas, buscando y provey\u00e9ndole su droga contra el dolor, pero en esos tiempos ni siquiera pensaba que yo mismo iba a quedarme atrapado en el sue\u00f1o solitario de Morfeo.<\/p>\n<p>Mis primeros d\u00edas en el hospital, como interno de medicina, fueron para m\u00ed, la felicidad eterna, mi mandil blanco, el estetoscopio al cuello, los pacientes me dec\u00edan doctor, y as\u00ed caminando entre nubes abr\u00ed de par en par la puerta donde se encontraba tosiendo mi padre y por primera y \u00fanica vez en mi vida lo vi llorar, no de dolor, sino de emoci\u00f3n de ver realizado su viejo sue\u00f1o de tener un hijo m\u00e9dico.<\/p>\n<p>Y ser m\u00e9dico joven ten\u00eda sus goller\u00edas, y casi fiel a mis instintos, dej\u00e9 de ser adicto a los libros de medicina, para pasar a ser adicto a las enfermeras, en especial de una de ellas: Erebeida Nix. Hermosa como ninguna, de arom\u00e1tica piel negra como sus ojos y guedeja luenga, dientes que al sonre\u00edr resplandec\u00edan con la luz entre sus labios de higo abierto. Parca como ella misma, pero cuando el milagro de su voz melodiosa se manifestaba, era arrobadora y arrulladora. De cuello largo como la m\u00e1s hermosa Nefertiti de \u00e9bano, pechos enhiestos y desafiantes olorosos a mirra e incienso.<\/p>\n<p>Qued\u00e9 cautivo de la miel de sus labios, y del olor de sus recovecos, nardo y azafr\u00e1n, canela y clavo, rosas y diamelas. Y hasta ahora me pregunto si fue amor a primera vista o erecci\u00f3n a primera vista, porque apenas la vi, toda mi sangre se concentr\u00f3 bajo el vientre latiendo con desesperaci\u00f3n, pugnando por seguir su rastro perfumado, a\u00fan en las noches m\u00e1s oscuras de mis guardias, entre la soledad de mis s\u00e1banas.<\/p>\n<p>Dej\u00e9 de verla cuando termin\u00e9 mi a\u00f1o de internado m\u00e9dico y mi padre agonizaba entre los velos de la somnolencia. Mi vida cambi\u00f3 en forma dr\u00e1stica cuando fui contratado por una compa\u00f1\u00eda minera, a casi cuatro mil metros de altura, con apenas una semana cada dos meses para bajar al pueblo m\u00e1s cercano y emborracharnos con alcohol casi puro, sin otro entretenimiento que libros de literatura, que por obligaci\u00f3n le\u00eda, por no dejar que el tiempo pase as\u00ed por as\u00ed. Siempre me ha parecido que quienes leen y quienes escriben hacen labores ociosas, que no otorgan nada pr\u00e1ctico a la vida, pero cada uno con sus cosas.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de dos a\u00f1os de permanecer en la mina, y con bastante dinero ahorrado, regres\u00e9 a casa donde, no s\u00e9 por qu\u00e9, ten\u00eda la esperanza de encontrar a mi padre, esper\u00e1ndome sentado en su mecedora, fumando sus cigarrillos negros. Solamente estaba la peque\u00f1a caja con sus escasas pertenencias, y en ese momento me dije, voy a probar lo que sent\u00eda pap\u00e1 cuando le calmaban los dolores con la morfina.<\/p>\n<p>As\u00ed empec\u00e9. Luego de la sensaci\u00f3n placentera de los primeros instantes, mi cuerpo me pidi\u00f3 m\u00e1s. Termin\u00e9 todas las pastillas, y cuando no hab\u00eda m\u00e1s, mi cuerpo exig\u00eda m\u00e1s. Empec\u00e9 a hacer recetas con nombres ficticios de pacientes y yo mismo, en diferentes farmacias me abastec\u00eda con la droga. Y cuando las existencias de las farmacias cercanas se agotaron y mi demanda se hac\u00eda m\u00e1s insistente, mi radio de acci\u00f3n se fue expandiendo, alcanzando a otras farmacias m\u00e1s lejanas.<\/p>\n<p>Y como todo tiene su l\u00edmite, y al terminarme casi toda la existencia de morfina en tabletas, empec\u00e9 con las ampollas, y descubr\u00ed que eran m\u00e1s placenteras. Lo malo fue, que muy pronto las venas de todos mis brazos quedaron picadas, y luego las piernas, y prob\u00e9 hasta en los sitios m\u00e1s inveros\u00edmiles, como mis genitales y las venas de la lengua.<\/p>\n<p>Cuando ya no hab\u00eda m\u00e1s venas que pinchar y mi cuerpo ard\u00eda en deseos de m\u00e1s morfina, me derrumb\u00e9 y me dije que ya no val\u00eda la pena vivir. Utilic\u00e9 mis conocimientos de m\u00e9dico para procarme una muerte sin dolor y sin conciencia, porque para esas cosas soy cobarde, y no me gustar\u00eda que la muerte me visite cuando estuviera despierto.<\/p>\n<p>Arm\u00e9 un equipo de venoclisis, lo colgu\u00e9 de un clavo en la pared de mi cuarto, y lo conect\u00e9 a un volutrol, que es un recipiente m\u00e1s peque\u00f1o, con una capacidad de cien mililitros. All\u00ed coloqu\u00e9 una ampolla de midazolam que es un potente hipn\u00f3tico, cuatro ampollas de bromuro de vecuronio para que paralizaran mis m\u00fasculos respiratorios, y por si acaso todo esto fallara, dos ampollas de propofol, un anest\u00e9sico l\u00edquido. Me coloqu\u00e9 un cat\u00e9ter con doble llave, porque primero quer\u00eda administrarme una ampolla de cincuenta miligramos de midazolam y quedarme dormido antes de que empezara a gotear el frasco de volutrol.<\/p>\n<p>Cuando ten\u00eda todo armado, son\u00f3 el tel\u00e9fono, timbr\u00f3 cuatro, cinco, seis, siete veces y como no se activaba la contestadora, alargu\u00e9 mi mano, suavemente, para que no se saliera el endovenoso. Y al escuchar la voz al otro lado de la l\u00ednea, mi coraz\u00f3n dio un vuelco tras otro vuelco, era la inconfundible voz de la hermosa Nefertiti de \u00c9bano: Erebeida Nix, dici\u00e9ndome, qu\u00e9 te est\u00e1 pasando, me he so\u00f1ado contigo, deja de hacer todas las cosas que est\u00e1s haciendo y vente conmigo que te estoy esperando hace m\u00e1s de dos a\u00f1os. Su voz melodiosa, con su tinte a ordenanza, se extingui\u00f3 en el hilo telef\u00f3nico.<\/p>\n<p>Avergonzado, deshice lo hecho. Y temblando, enfundado en cuatro chompas, llegu\u00e9 a la direcci\u00f3n se\u00f1alada. All\u00ed estaba ella, esper\u00e1ndome. Me ba\u00f1\u00f3 en perfumes y me dijo: necesitas ayuda, y aqu\u00ed estoy.<\/p>\n<p>Ahora, veinte a\u00f1os despu\u00e9s, completamente sanadas mis heridas del cuerpo y del alma, me atrevo a preguntarle, \u00bfc\u00f3mo lo supiste?<\/p>\n<p>F\u00e1cil, \u2014me dijo ella\u2014, me lo cont\u00f3 mi hijo T\u00e1natos, hermanastro de Morfeo.<\/p>\n<p>\u00a9David Arce<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La adicci\u00f3n a la morfina es un vicio solitario, casi masturbatorio, que se empieza por curiosidad y se persiste en la perpetuaci\u00f3n del placer. 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