{"id":18811,"date":"2011-10-26T11:53:55","date_gmt":"2011-10-26T15:53:55","guid":{"rendered":"http:\/\/encuentroalsur.com\/2011\/10\/26\/la-muerte-viene-dulce-como-la-chicha-david-arce\/"},"modified":"2011-10-26T11:59:22","modified_gmt":"2011-10-26T15:59:22","slug":"la-muerte-viene-dulce-como-la-chicha-david-arce","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/encuentroalsur.com\/?p=18811","title":{"rendered":"La muerte viene dulce, como la chicha \/ David Arce"},"content":{"rendered":"<p>A pesar del reumatismo y del dolor de rodillas y de todas las coyunturas, la abuela Mercedes, desde comienzos de a\u00f1o, pensaba entusiasmada en la celebraci\u00f3n de su cumplea\u00f1os n\u00famero setenta y tres y se lo participaba a su vecina y comadre do\u00f1a Doralisa Seminario, con quien no paraba de hablar por horas, desde que ca\u00eda el sol y se refrescaba un poco la tarde, hasta muy entrada la noche en que, asustadas por el ulular de las lechuzas, recog\u00edan las perezosas, se persignaban y se dec\u00edan hasta ma\u00f1ana comadrita. As\u00ed estuvieron todas las noches de ese verano seco, sin lluvias, rogando que lloviera para que no fuera otro a\u00f1o como los anteriores. San Jos\u00e9 nunca nos abandona, siempre llueve para el 19 de marzo, por lo menos una pasadita de nubes. S\u00ed pues vecina, ya es tiempo de que el Se\u00f1or se apiade de nosotros.<\/p>\n<p>Desde su matrimonio con Alejandro Valdivieso, este, amante de las fiestas, bailes y jolgorios, no dej\u00f3 pasar ning\u00fan cumplea\u00f1os por celebrar, con sus siete d\u00edas reglamentarios: la antev\u00edspera, la v\u00edspera, el santo, la joroba, la recorcova, el jorobete y el andavete.<\/p>\n<p>\u00a1Y estas mujeres qu\u00e9 tanto hablar\u00e1n todas las noches!, se quejaba don Alejandro Valdivieso, cosas de mujeres le respond\u00edan las dos a la vez, entonces manden a jugar al muchacho que se queda como embobado escuch\u00e1ndolas hablar, ven toma una peseta y \u00e1ndate al circo Jorgito, no pap\u00e1, ya fui cuatro veces y siempre repiten lo mismo. \u00bfY acaso estas mujeres no repiten lo mismo?<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"18813\" data-permalink=\"https:\/\/encuentroalsur.com\/?attachment_id=18813\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/encuentroalsur.com\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/poto-de-chicha.jpg?fit=4000%2C3000&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"4000,3000\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;3.5&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;Canon PowerShot SD1300 IS&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;1311946236&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;8.022&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;80&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0.0015625&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"Poto de chicha\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/encuentroalsur.com\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/poto-de-chicha.jpg?fit=616%2C462&amp;ssl=1\" class=\"aligncenter size-full wp-image-18813\" title=\"Poto de chicha\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/encuentroalsur.com\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/poto-de-chicha.jpg?resize=450%2C337\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"337\" \/><\/p>\n<p>Y ellas no le hac\u00edan caso y segu\u00edan hablando de comidas diferentes para cada d\u00eda. Doralisa Seminario muchas veces dejaba pasar algunas cosas repetidas que dec\u00eda la abuela Mercedes; comprend\u00eda que desde hac\u00eda varios a\u00f1os ten\u00eda olvidos frecuentes. Para la antev\u00edspera haremos unos tamalitos de choclo verde, contrataremos a Osquitar el guitarrista y que \u00e9l mismo se consiga una banda para bailar unas cumbias, tonderos y huaynos, dec\u00eda la abuela Mercedes, y t\u00fa Doralisa, con tus dos tinajas de chicha no te va a alcanzar, ser\u00e1 mejor que te vayas para Simbil\u00e1 y te traigas diez tinajones, cuarenta jarras de barro y por all\u00ed le digo al Alejo que me consiga unos potos para servir la chicha, total \u00e9l lo \u00fanico que hace es ir a la chacra a dormir, flojo me ha salido este hombre. Vamos a necesitar varias manos, solas las dos no podremos atender a toda la gente que va a llenar la casa. Le dices a Mar\u00eda Candela que venga con tu hijo, yo le dir\u00e9 a mi Dora, a la Chabela y a los dem\u00e1s. Hasta el Eugenio puede ayudarnos a desgranar los choclos y los frejolitos verdes para el pepi\u00e1n. Y tus otros seis hijos nos pueden echar una mano, siempre te he dicho que eres una loca al ponerles el mismo nombre a todos tus siete hijos.<\/p>\n<p>Y de no haber ocurrido la desgracia de la muerte de Domingo Seminario, el hijo mayor de Doralisa Seminario, ellas habr\u00edan seguido hablando y haciendo planes para el cumplea\u00f1os de la abuela Mercedes.<\/p>\n<p>Para el d\u00eda de San Jos\u00e9 se vino un aguacero que nadie lo esperaba. Inund\u00f3 casas, malogr\u00f3 las pocas plantas que quedaban en pie y el r\u00edo trajo multitud de ramas, pl\u00e1tanos desgajados de ra\u00edz, alguna res muerta con la panza arriba y partes de una choza con un gallo cantando encima. Una semana despu\u00e9s de la desgracia encontraron el cuerpo de Domingo, completamente hinchado, irreconocible. Y antes de que lo despanzurraran los gallinazos, lo llevaron a la peque\u00f1a morgue junto a la capilla dentro del cementerio para que don Her\u00e1clito Seminario le realizara la autopsia de ley. Los seis hermanos lo cargaron a casa, lo acomodaron en un ata\u00fad del doble de lo normal y, sin las exequias correspondientes, lo enterraron de inmediato debido al avanzado estado de putrefacci\u00f3n. Esta vez no hubo las lloronas que acompa\u00f1aban a los difuntos hasta su \u00faltima morada, solamente una peque\u00f1a banda tocando m\u00fasica de pena.<\/p>\n<p>Cavaron una fosa grande y ya estaban bajando el caj\u00f3n cuando algunos de los presentes, asustados, llorando, pidieron que no se lo enterrara con las manos entrecruzadas, que se las soltaran y se las pusieran a los costados, si no lo hac\u00edan, el difunto se llevar\u00eda al resto de la familia. Uno de los hermanos se arm\u00f3 de valor, le descruz\u00f3 los brazos, le estir\u00f3 los dedos uno por uno y coloc\u00f3 los brazos a los costados sin creer mucho en esa superstici\u00f3n.<\/p>\n<p>Aunque Doralisa Seminario llevaba puesta una mantilla negra, todos los que fueron al entierro se asombraron de que el negro azabache de su cabello hubiera dado paso al m\u00e1s blanco de los cabellos, casi parecido al de la abuela Mercedes. Algunos dijeron que era por la pena.<\/p>\n<p>Doralisa Seminario no durmi\u00f3 durante los siete d\u00edas que estuvo desaparecido su hijo m\u00e1s amado ni lo hizo hasta mucho despu\u00e9s de que lo enterraran. Los seis hijos caminaban como sombras a su alrededor, como esperando una palabra o una orden de la madre. Lo primero que dijo fue: Domingo, alc\u00e1nzame un jarro de agua. Y los seis hermanos se quedaron paralizados. No alcanzaron a distinguir el matiz de voz con que los llamaba. Y despu\u00e9s de un momento de confusi\u00f3n, los seis se dirigieron a la tinaja de agua.<\/p>\n<p>Varias personas, entre ellas el vendedor de sebo de culebras, le hab\u00edan reclamado que por qu\u00e9 les colocaba de nombre Domingo a todos sus hijos, habiendo tantos nombres bonitos y t\u00fa pareces loca repitiendo el nombre en cada uno. \u00bfEs que no te acuerdas de que domingo era el d\u00eda en que te ve\u00eda en el mercado? Y ya sabes que aqu\u00ed en Chulucanas todas tenemos un mont\u00f3n de hijos porque una nunca sabe, a veces viene una peste y te los mata a todos y te quedas m\u00e1s sola que alma en pena. Y adem\u00e1s porque a m\u00ed me gusta y sanseacab\u00f3.<\/p>\n<p>Y no les coloc\u00f3 un segundo nombre a los siete Domingos; lo que hizo fue acostumbrarlos a un matiz diferente de su voz y cada uno de los muchachos lleg\u00f3 a saber cu\u00e1ndo se dirig\u00eda a \u00e9l. Por eso les pareci\u00f3 muy extra\u00f1o cuando les pidi\u00f3 el jarro de agua en una forma que no le pertenec\u00eda sino al muerto. Entre ellos se gastaban bromas a solas llam\u00e1ndose por los apodos m\u00e1s inveros\u00edmiles que, por supuesto, no llegaban a o\u00eddos de la madre que dec\u00eda que eso de ponerse sobrenombres era cosa de delincuentes.<\/p>\n<p>Durante los tres primeros meses, Doralisa Seminario nunca sali\u00f3 de la casa y su cabello nunca volvi\u00f3 a tener el negro de antes. A fines de junio solo se asom\u00f3 a la ventana cuando pasaron los Diablicos con Lencho a la cabeza y le pareci\u00f3 una repetici\u00f3n de tiempos pasados.<\/p>\n<p>Se dirigi\u00f3 al corral, recogi\u00f3 los huevos m\u00e1s grandes, los puso en la canasta y tom\u00f3 el camino de la casa de Mar\u00eda Candela, teniendo cuidado esta vez de no pisar el asfalto, no fuera a suceder como cuando se asust\u00f3 con una iguana enorme que pas\u00f3 r\u00e1pido por la carretera corriendo sobre sus u\u00f1as, el sol ca\u00eda a plomo y el asfalto parec\u00eda melcocha, salt\u00f3 descalza a la berma y desde all\u00ed mir\u00f3 a trav\u00e9s de sus l\u00e1grimas c\u00f3mo se derret\u00edan y desaparec\u00edan sus sandalias dentro del asfalto, mientras encima, los huevos desparramados chisporroteaban sobre la pista haciendo globitos. Cuando cruz\u00f3 el r\u00edo vio una garza blanca en actitud inm\u00f3vil sobre una rama ca\u00edda de sauce y, al regresar, dos horas despu\u00e9s, la vio en la misma posici\u00f3n. Pens\u00f3, qu\u00e9 extra\u00f1o animal, c\u00f3mo no se cansa, parece una estatua.<\/p>\n<p>Para el mes de agosto se dirigi\u00f3 al pueblo de alfareros de Simbil\u00e1 con sus seis hijos, de donde regres\u00f3 con un cargamento de dieciocho tinajones, cuarenta jarras de barro, ochenta potos, y m\u00e1s herramientas para hacer chicha como para un mes, trajo varios guas, humaz, cedazos, cucharas de madera, ma\u00edz especial, y todo lo necesario para preparar la chicha para el cumplea\u00f1os de la abuela Mercedes.<\/p>\n<p>No, mujer, este a\u00f1o no voy a celebrar mi cumplea\u00f1os, c\u00f3mo has cre\u00eddo que con tanto dolor en tu coraz\u00f3n voy a permitir hacer bulla\u2026 \u2014alcanz\u00f3 a decir la abuela Mercedes antes de que la mano de Doralisa Seminario se posara sobre sus labios. Aunque yo est\u00e9 de luto, no voy a dejar que arruines tu celebraci\u00f3n, adem\u00e1s ya compr\u00e9 todo para hacer la mejor chicha de Chulucanas, como para un mes. Vas a tener un cumplea\u00f1os como nunca lo has tenido. No acepto negativas, do\u00f1a Mechita.<\/p>\n<p>Veinte d\u00edas antes de la antev\u00edspera, Doralisa Seminario puso a remojar cuarenta quintales de ma\u00edz pachucho, los dej\u00f3 cuatro d\u00edas a la sombra para que germinaran y luego los asole\u00f3 cuatro d\u00edas m\u00e1s sobre s\u00e1banas en el corral, cuidando de espantar a las gallinas no se fueran a atragantar con ese ma\u00edz que ya no era para pollos. Ayudada por sus seis hijos coloc\u00f3 en el bat\u00e1n el ma\u00edz asoleado y lo moli\u00f3 como harina gruesa. Ay\u00fadenme a cubrir los espacios libres con las callanas para que no escape el fuego, les dec\u00eda Doralisa a sus seis hijos, esta es la taberna m\u00e1s grande que he hecho, dieciocho tinajones en dos hileras, carb\u00f3n de algarrobo, del bueno. Apenas hierva el agua me avisan para echarles el pachucho y nos vamos a turnar para cuidar el fuego, quiero cocinar la harina durante dos d\u00edas, luego lo venteamos con el guas y con el humaz y lo enfriamos para masticar el afrecho, menos mal que todos tenemos la dentadura intacta. Luego no se olviden de remover constantemente con \u00abla vieja\u00bb, ese palo de zapote colgado encima de los tinajones. Todas las noches vamos a probar la chichita y cuando ya est\u00e9 un poquito acidita la taqueamos, o sea la colamos y la hervimos durante dos d\u00edas m\u00e1s. Volvemos a colar la chicha verde y la colocamos en los c\u00e1ntaros de fermentaci\u00f3n. Ya ven, muchachos, hacer chicha es muy f\u00e1cil. A m\u00ed no me vengan con querer echarle az\u00facar, pl\u00e1tanos, mu\u00f1ecos o patas de res.<\/p>\n<p>Y la fiesta empez\u00f3 y nadie m\u00e1s vio a Doralisa Seminario con vida. Los seis hijos se fueron desde el 22 en la madrugada para la casa de Mar\u00eda Candela. No pod\u00edan soportar que alguien estuviera ri\u00e9ndose y bailando cuando ellos estaban tan tristes por la muerte del hermano amado.<\/p>\n<p>Don Her\u00e1clito Seminario calcul\u00f3 que Doralisa hab\u00eda fallecido el mismo d\u00eda 24 de setiembre, el d\u00eda del santo de la abuela Mercedes. Algunos afirmaron que la vieron servir el clarito para la antev\u00edspera; para la v\u00edspera le pidi\u00f3 a su hermana Micaela Lalaquiz que le ayudara a repartir la chicha. El d\u00eda del santo alguien asegur\u00f3 haberla visto por la ma\u00f1ana, pero ya no por la tarde. Los dem\u00e1s d\u00edas, los concurrentes, borrachos por la chicha, la m\u00fasica y la comida, armaban todo tipo de esc\u00e1ndalos. Para la joroba sacaron pl\u00e1tanos maduros horneados y un delicioso cop\u00fas bajo tierra. La recorcova fue salpicada con seco de res y los concurrentes notaron que la chicha estaba mucho m\u00e1s deliciosa que al comienzo. Y ni hablar para el d\u00eda del jorobete, ni el arroz con pato ni los m\u00fasicos calmaron los \u00e1nimos deca\u00eddos; m\u00e1s bien empezaron a tocar los pasillos m\u00e1s tristes jam\u00e1s escuchados. El d\u00eda del andavete por la tarde, cuando el peque\u00f1o Jorge se acerc\u00f3 a sacar una jarra de chicha, se extra\u00f1\u00f3 de que estuviera m\u00e1s dulce que en el primer d\u00eda y descubri\u00f3 unas enormes hormigas transl\u00facidas del color del \u00e1mbar, que vomitaban miel dentro de la chicha. Hizo el recorrido inverso de las hormigas que iban y ven\u00edan en l\u00edneas paralelas, ordenadas, por detr\u00e1s de los c\u00e1ntaros, por los recovecos de las paredes, por el canal del desag\u00fce para las lluvias, por la pared del dormitorio principal, por el abrevadero de los burros, por los nidos de las gallinas, rodeando el tronco del naranjo en flor, siguiendo en l\u00ednea recta hasta el fondo del corral, donde estaba el cuerpo extendido de Doralisa Seminario con una bacinica en una mano y la boca abierta por donde entraban y sal\u00edan las hormigas luminosas.<\/p>\n<p>\u00a9 David Arce<\/p>\n<p>Cuento premiado en 2011 en el Concurso Nacional de Cuentos del Colegio M\u00e9dico del Per\u00fa..<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A pesar del reumatismo y del dolor de rodillas y de todas las coyunturas, la abuela Mercedes, desde comienzos de a\u00f1o, pensaba entusiasmada en la celebraci\u00f3n de su cumplea\u00f1os n\u00famero setenta y tres y se lo participaba a su vecina y comadre do\u00f1a Doralisa Seminario, con quien no paraba de hablar por horas, desde que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5533328,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"{title}\n\n{excerpt}\n\n{url}","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"_wpas_customize_per_network":false,"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[12989956],"tags":[2083,117182],"class_list":["post-18811","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-plaza-de-los-cuenteros","tag-cuentos","tag-muerte","has-post-thumbnail","fallback-thumbnail"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pmbkf-4Tp","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18811","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5533328"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18811"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18811\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18814,"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18811\/revisions\/18814"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18811"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18811"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18811"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}