{"id":2042,"date":"2009-05-06T21:28:36","date_gmt":"2009-05-07T01:28:36","guid":{"rendered":"http:\/\/encuentroalsur.com\/?p=2042"},"modified":"2009-05-07T21:16:20","modified_gmt":"2009-05-08T01:16:20","slug":"mariana-una-historia-de-amor-roberto-lpez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/encuentroalsur.com\/?p=2042","title":{"rendered":"Mariana: una historia de amor \/ Roberto L&oacute;pez"},"content":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo Dos &#8212; B\u00e9isbol<\/p>\n<p>En el verano de 1969, jug\u00e1bamos B\u00e9isbol en un parque cercano a la alcald\u00eda del pueblo. Se acercaba el final del verano y nuestra temporada de b\u00e9isbol.<\/p>\n<p>Era el \u00faltimo juego de la temporada y Pellito el pecoso, necesitaba un jonr\u00f3n para igualar la marca de 61 que ten\u00eda Rafle. En ese partido, Yo patrullaba el bosque izquierdo, all\u00e1 por una esquina de la plaza.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/encuentroalsur.com\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/pareja.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"border-bottom:0;border-left:0;display:inline;margin-left:0;border-top:0;margin-right:0;border-right:0;\" title=\"pareja\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/encuentroalsur.com\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/pareja-thumb.jpg?resize=164%2C244\" border=\"0\" alt=\"pareja\" width=\"164\" height=\"244\" align=\"left\" \/><\/a>Cuando le toc\u00f3 el turno a Pellito, me fui a un jard\u00edn de amapolas a esperar el batazo. Los batazos de Pellito eran descomunales y Rafle sospechaba que al funche del pecoso le echaban geritol, un anab\u00f3lico de aquellos tiempos, que ten\u00eda un efecto secundario; pues te sal\u00edan pecas hasta en los codos.<\/p>\n<p>Raulito estaba en el mont\u00edculo, y en la c\u00f3smica soledad que sufren los lanzadores, por razones desconocidas decidi\u00f3 venderle la bola a Pellito. Hizo el lanzamiento por el medio del plato y a la altura de la cintura. El estacazo se oy\u00f3 en Cayey. Y la pelota cogiendo altura y perdiendo las costuras desafiaba la fuerza de gravedad. Corr\u00ed detr\u00e1s de la bola brincando los jardines de la plaza hasta que ca\u00ed de cabeza en una fuente de agua.<\/p>\n<p>Los monaguillos echaron al lado La Sagrada Escritura y desde el balc\u00f3n de la casa parroquial, con un sarcasmo abrumador me preguntaron &#8212; &#8220;\u00bfTe sobo?&#8221;&#8211;. Me levant\u00e9 empapado y segu\u00ed corriendo como pollo sin cabeza.<\/p>\n<p>La pelota deshil\u00e1ndose en el cielo parec\u00eda una mariposa en vuelo y finalmente se enred\u00f3 en las ramas de un frondoso \u00e1rbol. Yo la esperaba con el guante en forma de canasta, as\u00ed como Roberto Clemente. Entonces unos piojillos invadieron mis ojos y qued\u00e9 ciego. La bola cay\u00f3 y rod\u00f3 por la acera hasta llegar a los pies de ella.<\/p>\n<p>El ardor en mis ojos me rindi\u00f3 y qued\u00e9 de rodillas como un rudo luchador cuando pide cacao y con la autoestima m\u00e1s baja que el pulso de un muerto.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfQu\u00e9 tal Roberto? &#8211;as\u00ed me dijo una bella voz de mujer.<\/p>\n<p>Le dije &#8211;&#8220;!Ay\u00fademe que estoy ciego!&#8221;&#8211;<\/p>\n<p>Entonces, ella dej\u00f3 escapar su dulce aliento, el cual quise robar, y sopl\u00f3 suavemente en mis ojos. Con el calor de sus tibias manos me sec\u00f3 la ropa y en un consagrado momento me devolvi\u00f3 la visi\u00f3n.<\/p>\n<p>Era Mariana, la joven m\u00e1s hermosa del universo, flor divina que brot\u00f3 en el verano, y si linda era por fuera, m\u00e1s linda era por dentro.<\/p>\n<p>Me pidi\u00f3 que la acompa\u00f1ara y la tomara de la mano porque Kirindongo, un hippie de la \u00e9poca de acuario, la estaba acechando.<\/p>\n<p>Y all\u00ed, en un banco de la plaza nos quedamos sentados, frente al club San Juan escuchando la m\u00fasica de los talentosos Rolling Stones de La Playita.<\/p>\n<p>Mientras tanto, al otro lado de la plaza, persuadido por una furiosa protesta de Rafle, mi amigo Josie, en su librito de estad\u00edsticas, le puso un enorme asterisco al nuevo record de Pellito.<\/p>\n<p>Y as\u00ed se escribi\u00f3 el r\u00e9cord para sellar esta historia:<\/p>\n<p>Pello Pecas, Jonr\u00f3n #61, *** <em>(chiflado por la hermosa Mariana, Roberto dej\u00f3 caer la pelota).***<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a9 Roberto L\u00f3pez<\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-size:xx-small;\">Ilustraci\u00f3n: &#8220;A boy and a girl sitting side by side\u201d por <a href=\"http:\/\/www.flickr.com\/photos\/mathieu-bourgie\" target=\"_blank\">MathieuB<\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo Dos &#8212; B\u00e9isbol En el verano de 1969, jug\u00e1bamos B\u00e9isbol en un parque cercano a la alcald\u00eda del pueblo. 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