{"id":31878,"date":"2018-02-10T06:30:20","date_gmt":"2018-02-10T10:30:20","guid":{"rendered":"https:\/\/encuentroalsur.com\/?p=31878"},"modified":"2018-02-17T03:12:18","modified_gmt":"2018-02-17T07:12:18","slug":"de-como-y-por-que-los-invasores-estadounidenses-tildaron-a-la-isla-de-puerto-rico-de-mendiga-majadera-rafael-rodriguez-cruz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/encuentroalsur.com\/?p=31878","title":{"rendered":"De c\u00f3mo y por qu\u00e9 los invasores estadounidenses tildaron a la Isla de Puerto Rico de mendiga majadera \/ Rafael Rodr\u00edguez Cruz"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>Puerto Rico y la revista National Geographic, 1898-1907: De c\u00f3mo a la bella princesa antillana le pusieron el mote de \u2018mendicante majadera\u2019<\/em><\/strong><\/p>\n<p>por Rafael Rodr\u00edguez Cruz<\/p>\n<p>Tal como hermosa princesa antillana acabada de descubrir, la isla de Puerto Rico fue presentada al mundo de la ciencia estadounidense en la edici\u00f3n de marzo de 1899 de la revista National Geographic. Si es cierto eso que dicen, de que las primeras impresiones son las que cuentan, hay que decir que los editores de la prestigiosa publicaci\u00f3n no escatimaron en 1899 en elogios para nuestra isla:<\/p>\n<p>\u00abEs la m\u00e1s oriental y m\u00e1s peque\u00f1a de las Antillas Mayores, siendo 500 millas cuadradas menor que Jamaica, en t\u00e9rminos de \u00e1rea. Tiene 95 millas de largo, 35 millas de ancho, y posee un \u00e1rea de 3,668 millas cuadradas. Su l\u00ednea de costa tiene una longitud de 300 millas. Su \u00e1rea es 300 millas cuadradas mayor que la de Delaware, Rhode Island y el Distrito de Columbia, combinadamente, y 300 millas cuadradas menos que la de Connecticut. Al mismo tiempo, es la m\u00e1s productiva en proporci\u00f3n al \u00e1rea, la m\u00e1s densamente poblada y la m\u00e1s establecida en sus costumbres e instituciones\u00bb. (Traducci\u00f3n libre)<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/encuentroalsur.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/mapa-pr-e-islas-vc3adrgenes.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"31883\" data-permalink=\"https:\/\/encuentroalsur.com\/?attachment_id=31883\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/encuentroalsur.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/mapa-pr-e-islas-vc3adrgenes.jpg?fit=2048%2C1365&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"2048,1365\" data-comments-opened=\"1\" data-image-title=\"Mapa PR e Islas V\u00edrgenes\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/encuentroalsur.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/mapa-pr-e-islas-vc3adrgenes.jpg?fit=616%2C411&amp;ssl=1\" class=\"aligncenter size-full wp-image-31883\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/encuentroalsur.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/mapa-pr-e-islas-vc3adrgenes.jpg?resize=616%2C411&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"616\" height=\"411\" \/><\/a><\/p>\n<p>El autor de la edici\u00f3n de National Geographic dedicada a Puerto Rico no era un cient\u00edfico cualquiera. Se trataba de Robert T. Hill, uno de los exploradores m\u00e1s destacados en el campo de las investigaciones geol\u00f3gicas en Estados Unidos, desde la perspectiva de los intereses del gran capital monopolista. Entre 1886 y 1890, por ejemplo, este condujo estudios geol\u00f3gicos que hicieron posible los gigantescos proyectos de irrigaci\u00f3n de las granjas agr\u00edcolas y comerciales en el estado de Texas, mediante la extracci\u00f3n de aguas subterr\u00e1neas. Tambi\u00e9n llev\u00f3 a cabo investigaciones que sirvieron de base para la exploraci\u00f3n petrolera en la costa de esa regi\u00f3n. Al incrementarse el impulso imperialista de las corporaciones estadounidenses en la d\u00e9cada final del siglo XIX, Hill estuvo en M\u00e9xico, Jamaica y Cuba identificando yacimientos potenciales de oro y otros minerales. Adem\u00e1s, en 1896 evalu\u00f3 en detalle los aspectos geol\u00f3gicos del desarrollo de la \u00abruta del canal de Panam\u00e1\u00bb. Su considerable conocimiento de la geolog\u00eda y exploraci\u00f3n mineral\u00f3gica siempre estuvo al servicio del capital. En parte por eso, Hill iba m\u00e1s all\u00e1 que muchos cient\u00edficos naturales y se interesaba en todos los aspectos de los pa\u00edses que visitaba, la historia, la econom\u00eda, la pol\u00edtica y las cuestiones raciales. Sus estudios cient\u00edficos culminaban siempre con una valoraci\u00f3n de conjunto e inclu\u00edan recomendaciones basadas en lo que \u00e9l llamaba la \u00abgeograf\u00eda econ\u00f3mica\u00bb determinante de la rentabilidad de las inversiones. Era de esperarse, pues, que al ocurrir la invasi\u00f3n de Puerto Rico en 1898, Hill llegara a nuestra isla para evaluar la posibilidad de explotar minerales como el oro y el cobre. As\u00ed fue.<\/p>\n<p>Puerto Rico result\u00f3 doblemente ex\u00f3tico para Hill. Geol\u00f3gicamente, la isla no se parec\u00eda en nada a los lugares de ocurrencia de minerales met\u00e1licos en Estados Unidos. M\u00e1s bien, era una extensi\u00f3n, en las Antillas, de las formaciones geol\u00f3gicas de Am\u00e9rica Central y, en particular de Colombia, lugar en que abundaba el platino. Lo recomendable era, pues, hacer un estudio m\u00e1s completo de la viabilidad de la miner\u00eda de exportaci\u00f3n en Puerto Rico, tomando en cuenta su matriz antillana. El prospector ordinario \u2013se\u00f1al\u00f3 enf\u00e1ticamente\u2013 habr\u00eda de encontrar las condiciones locales tan distintas a las de Estados Unidos, que \u00abestar\u00eda completamente desorientado en seguir las indicaciones normales de riqueza mineral\u00bb.<\/p>\n<p>En lo econ\u00f3mico y social, Hill qued\u00f3 hechizado con la isla. Aunque \u00e9l era oriundo de Nashville, Tennessee, se desarroll\u00f3 y vivi\u00f3 la mayor parte de su vida en Texas. De hecho, antes de ser una eminencia en el campo de la geolog\u00eda de las Grandes Praderas del Sur, Hill fue vaquero, literalmente, un cowboy. Durante su juventud, form\u00f3 parte de las cuadrillas de trabajadores a caballo que mov\u00edan reses desde Texas a Kansas, en viajes de meses de duraci\u00f3n. Fue, precisamente, durante esas traves\u00edas a la intemperie que adquiri\u00f3 el pasatiempo de coleccionar f\u00f3siles y rocas. Sin saberlo, su colecci\u00f3n conten\u00eda espec\u00edmenes que nunca hab\u00edan sido descritos en los textos de geolog\u00eda. Bast\u00f3 con que un peri\u00f3dico los mostrara, para que cayeran en desuso todas las teor\u00edas propugnadas por el Manual de Geolog\u00eda, de James Dwight Baldwin, sobre las formaciones geol\u00f3gicas del sur de Estados Unidos. Hill no hab\u00eda ido a\u00fan a la universidad, y ya estaba en el centro de las controversias te\u00f3ricas acerca de la evoluci\u00f3n del continente de Am\u00e9rica de Norte.<\/p>\n<p>Al llegar a la isla, Hill experiment\u00f3 un segundo encuentro con lo desconocido. Las Grandes Llanuras del Sur, cuya geolog\u00eda \u00e9l hab\u00eda estudiado para servir a los intereses de la gran agricultura comercial, se caracterizaban por la extensi\u00f3n y uniformidad topogr\u00e1fica. Un lugar de las llanuras era id\u00e9ntico al otro, aunque mediara una distancia de cientos de millas. Adem\u00e1s de lo aplanado del terreno, el elemento com\u00fan all\u00ed era la escasez de lluvia. \u00c9l mismo, apenas graduado de la universidad de Cornell, trabaj\u00f3 en la regi\u00f3n en la exploraci\u00f3n de acu\u00edferos y fuentes de agua subterr\u00e1neas para usos agr\u00edcolas. Los estudios de Hill en Texas coinciden con una \u00e9poca en la evoluci\u00f3n de la agricultura capitalista orientada hacia el uso intensivo de la irrigaci\u00f3n y los fertilizantes artificiales. Era la \u00e9poca del fetiche capitalista de las granjas gigantescas, cuya productividad era funci\u00f3n de la aplicaci\u00f3n de la ciencia para dominar al mundo de lo natural.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/encuentroalsur.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/plaza-viejo-san-juan.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"31885\" data-permalink=\"https:\/\/encuentroalsur.com\/?attachment_id=31885\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/encuentroalsur.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/plaza-viejo-san-juan.jpg?fit=2048%2C1365&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"2048,1365\" data-comments-opened=\"1\" data-image-title=\"Plaza Viejo San Juan\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/encuentroalsur.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/plaza-viejo-san-juan.jpg?fit=616%2C411&amp;ssl=1\" class=\"size-large wp-image-31885 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/encuentroalsur.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/plaza-viejo-san-juan.jpg?resize=616%2C411&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"616\" height=\"411\" \/><\/a><\/p>\n<p>Puerto Rico le rompi\u00f3 todos los esquemas a Hill. Se trataba de un lugar diminuto, predominantemente monta\u00f1oso y apenas cultivado por m\u00e9todos cient\u00edficos modernos. Sin embargo, era agr\u00edcolamente prospero. Las claves de esa prosperidad, a su juicio eran tres: la vasta productividad del suelo, la abundancia de lluvia y la energ\u00eda de la peque\u00f1a agricultura diversificada:<\/p>\n<p>\u00abProbablemente, ning\u00fan otro lugar en todas las Antillas es tan f\u00e9rtil como Puerto Rico, y ninguno es m\u00e1s generalmente susceptible de cultivos y agricultura diversificada. Un solo acre de ca\u00f1a rinde aqu\u00ed m\u00e1s az\u00facar que en ninguna otra de las islas, excepci\u00f3n hecha de Cuba. Poseedora de todas las variedades de escenarios tropicales, f\u00e9rtil desde la cima de las monta\u00f1as hasta la mar, rica en tierras de pastoreo, sombreada por hermosos bosques de palmas magn\u00edficas, con la humedad de mil doscientas corrientes de agua dulce, sus posibilidades agr\u00edcolas son inmensas\u00bb. (Traducci\u00f3n libre)<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s en una indiscreci\u00f3n inducida por sus primeras impresiones sobre Puerto Rico, Hill present\u00f3 una evaluaci\u00f3n de la geograf\u00eda econ\u00f3mica de la isla no en funci\u00f3n de criterios estrictamente imperialistas, sino de nuestra autosuficiencia. El sistema de la peque\u00f1a producci\u00f3n diversificada, calificado como un anatema por el pensamiento econ\u00f3mico moderno estadounidense, hac\u00eda sentido en Puerto Rico. Nuestro pa\u00eds se destacaba, entre todas las Antillas, en que produc\u00eda alimentos en cantidades suficientes para casi suplir las necesidades de sus habitantes, as\u00ed como las de islas vecinas:<\/p>\n<p>\u00abPuerto Rico es esencialmente la tierra del agricultor y la m\u00e1s altamente cultivada de las Indias Occidentales. De hecho, es la \u00fanica isla en que la agricultura es tan diversificada que produce suficiente comida para el consumo de sus habitantes, adem\u00e1s de vastas cosechas de plantaciones en caf\u00e9, az\u00facar y tabaco para la exportaci\u00f3n. M\u00e1s a\u00fan, la tierra no est\u00e1 monopolizada por grandes plantaciones, sino que est\u00e1 dividida principalmente en peque\u00f1as tenencias independientes\u00bb. (Traducci\u00f3n libre)<\/p>\n<p>Proveniente de Texas, la industria ganadera de la isla no pas\u00f3 desapercibida para Hill. Nuevamente, hizo comparaciones interesantes con otras islas de El Caribe. Adem\u00e1s, evalu\u00f3 todo en el contexto del mercado caribe\u00f1o:<\/p>\n<p>\u00abLa agricultura diversificada de Puerto Rico est\u00e1 muy modificada por extensos intereses de pastoreo, que no solo suplen a sus habitantes de carne, sino que producen cientos de reses de excelente calidad para la exportaci\u00f3n anual; especialmente para las Antillas menores, que son considerablemente dependientes de Puerto Rico para carne, as\u00ed como bueyes de labor. Los principales consumidores son Martinica, Guadalupe, St. Thomas y Cuba. Las tierras de pastoreo son superiores a las dem\u00e1s de las Antillas. Est\u00e1n ubicadas principalmente en el sur y en el lado noroeste de la isla, y est\u00e1n cubiertas una nutritiva planta leguminosa, llamada malahojilla (Hymenachine striatum), que las reses consumen\u00bb. (Traducci\u00f3n libre)<\/p>\n<p>Con la misma energ\u00eda y motivaci\u00f3n intelectual con que dos d\u00e9cadas antes hab\u00eda estudiado los f\u00f3siles y rocas de la Grandes Llanuras del Sur de Estados Unidos, Hill se dio en 1899 a la tarea de estudiar el misterio de la prosperidad de Puerto Rico. Adem\u00e1s de dos viajes exploratorios por la isla, revis\u00f3 toda la literatura existente, en espa\u00f1ol e ingl\u00e9s, sobre la historia, econom\u00eda, exportaciones, instituciones, cultura y demograf\u00eda de nuestro pa\u00eds. Tambi\u00e9n estudio los censos y las colecciones de la \u201cEstad\u00edstica General del Comercio Exterior\u201d, entre 1887 y 1896. Las conclusiones a que lleg\u00f3 sorprendieron a los que lo conoc\u00edan por su af\u00e1n en encontrar avenidas para la inversi\u00f3n de capitales estadounidenses en el mundo entero. A su entender, la peque\u00f1a producci\u00f3n agr\u00edcola en Puerto Rico era tan eficiente, y su poblaci\u00f3n estaba tan contenta, que lo mejor era dejarla quieta, salvo para viajes de recreaci\u00f3n y placer:<\/p>\n<p>\u00abUnos cuantos \u00e1rboles de caf\u00e9 y matas de pl\u00e1tanos, una vaca y un caballo, un acre de ma\u00edz o batatas dulces, esa es toda la propiedad de lo que podr\u00edamos denominar un j\u00edbaro que vive c\u00f3modamente; y quien, montado en su simple y fuerte caballo, con un machete largo asom\u00e1ndose de sus canastas, vestido con un sombrero de paja y borde ancho, abrigo de algod\u00f3n, camisa limpia y pantalones gastados, sale animadamente de su caba\u00f1a para ir a misa, a las peleas de gallos, o a bailar, pensando que es el ser m\u00e1s feliz e independiente que existe [\u2026] No es del todo seguro que habr\u00e1n muchas oportunidades de adquisici\u00f3n de riqueza en Puerto Rico, por medio de la explotaci\u00f3n de los recursos agr\u00edcolas y minerales, por parte de inmigrantes de los Estados Unidos. Las condiciones que han prevalecido por siglos no pueden cambiarse en un d\u00eda. Las tierras, cuya titularidad ha sido mantenida por cientos de a\u00f1os, no pueden apropiarse sino mediante su compra. Por otro lado, la isla ser\u00eda una adquisici\u00f3n exquisita, desde el punto de vista est\u00e9tico, y ser\u00eda un lugar deseado por la gente para recreaci\u00f3n y placer\u00bb. (Traducci\u00f3n libre)<\/p>\n<p>Al igual que como ocurri\u00f3 con Herbert Wilson, no sabemos si Hill regres\u00f3 a Puerto Rico despu\u00e9s de su trabajo de exploraci\u00f3n mineral\u00f3gica entre 1898 y 1899. Lo que s\u00ed sabemos es que alguna fuerza poderosa y oculta lo llev\u00f3 a retractarse humillantemente de sus conclusiones iniciales sobre la isla, forz\u00e1ndolo a hacer en 1900 una alabanza p\u00fablica de los proyectos agr\u00edcolas y militares del gobierno estadounidense. Los suelos de Puerto Rico eran inexplicablemente, en sus escritos revisados, \u00abbasura que solo pod\u00eda ser rescatada por la magia de la qu\u00edmica, el drenaje y la irrigaci\u00f3n\u00bb. Hill nunca m\u00e1s volvi\u00f3 a ocupar las p\u00e1ginas de National Geographic, salvo un breve intervalo en 1902 en que quiz\u00e1s buscando resarcir su lugar en el mundo cient\u00edfico estadounidense, se fue de voluntario a Martinica para ayudar a las v\u00edctimas de la erupci\u00f3n de Mont Pele\u00e9. Como en los viejos tiempos en que, a\u00fan un vaquero, describi\u00f3 formaciones geol\u00f3gicas desconocidas por la ciencia geol\u00f3gica en las llanuras del sur de Estados Unidos, Hill fue el primero en dar cuenta de los efectos devastadores de los nu\u00e9e ardentes o flujos pirocl\u00e1sticos; o sea, la mezcla de gases volc\u00e1nicos, s\u00f3lidos calientes y aire atrapado que se mueven a altas velocidades y al nivel del suelo, en ciertos tipos de erupciones. Hasta estos flujos entonces eran desconocidos por los vulcan\u00f3logos.<\/p>\n<p>La suerte de Hill, sin embargo, qued\u00f3 echada con el \u00abdesliz\u00bb sobre la prosperidad de Puerto Rico antes de la invasi\u00f3n. El propio Alexander Graham Bell tuvo que intervenir para que le publicaran un \u00faltimo art\u00edculo en The National Geographic en 1902. No obstante su afirmaci\u00f3n forzada de que la presencia militar de Estados Unidos en Puerto Rico era un \u00abacto de guerra humanitario\u00bb, y una bendici\u00f3n de Dios para un peque\u00f1o y empobrecido lugar en El Caribe, en 1903 Hill fue despedido del U.S. Geological Survey.<\/p>\n<p>El 8 agosto de 1899 uno de los ciclones m\u00e1s violentos del siglo XIX, San Ciriaco, azot\u00f3 a Puerto Rico. Los da\u00f1os fueron inmensos. M\u00e1s de 3,000 personas murieron por las inundaciones. La cosecha de caf\u00e9 se perdi\u00f3 por completo. Sin embargo, nada aparece en los archivos digitales de National Geographic al respecto. La cortina de silencio impuesta por las tropas estadounidenses en la isla fue absoluta. Lo pr\u00f3ximo que aparece sobre Puerto Rico en la revista data de diciembre de 1899. Su autor fue Hill, quien se limit\u00f3 a intervenir, mediante una nota de una p\u00e1gina, en el \u00abdebate\u00bb sobre el nombre oficial de la isla, \u00abPorto Rico o Puerto Rico\u00bb. \u00bfQu\u00e9 eran 3,000 personas muertas en comparaci\u00f3n con el nombre del collar que nos pon\u00eda el imperio en el cuello? Un mes despu\u00e9s apareci\u00f3 otra nota en la revista, ahora an\u00f3nima, anunciando que el presidente de Estados Unidos hab\u00eda puesto fin al debate, al declarar que el nombre oficial ser\u00eda en adelante \u00abPuerto Rico\u00bb. De paso, la junta editorial de National Geographic critic\u00f3 a Hill por su falta de \u00abseriedad y capacidad\u00bb al tratar el tema de la nomenclatura apropiada para la isla, pues \u00e9l hab\u00eda argumentado a favor del uso de \u00abPorto Rico\u00bb. Poco importa que Hill era (o hab\u00eda sido) una de las mentes geol\u00f3gicas m\u00e1s importantes de Estados Unidos. El error de nomenclatura era imperdonable.<\/p>\n<p>En 1902, buscando congraciarse con las tropas militares en Puerto Rico, la revista National Geographic, dedic\u00f3 su reuni\u00f3n anual al tema de la isla. \u00bfQui\u00e9n fue el invitado especial para la ocasi\u00f3n? Pues, nada m\u00e1s y nada menos que William F. Willoughby, fundador del Instituto Brookings y exprofesor de econom\u00eda en Harvard. Amigo cercano de Teodoro Roosevelt, Willoughby hab\u00eda sido nombrado tesorero del gobierno colonial de Puerto Rico en 1901, cargo que ocup\u00f3 hasta 1909. Su mensaje a la National Geographic Society en Washington D. C. fue laudatorio de la administraci\u00f3n del nuevo territorio: \u00abEn sus industrias, Puerto Rico avanza favorablemente. El az\u00facar y el ganado florecen\u00bb. En la sesi\u00f3n de preguntas y respuestas, Willoughby afirm\u00f3 que el hurac\u00e1n hab\u00eda sido \u00abalgo inusual\u00bb. La verdadera \u00abtormenta\u00bb era la falta de control emocional de los electores puertorrique\u00f1os, que se peleaban entre s\u00ed por asuntos electorales sin importancia. El resultado era la violencia en la colonia.<\/p>\n<p>Entonces lleg\u00f3 el a\u00f1o del 1906. Una terrible sequ\u00eda azot\u00f3 a la agricultura de la isla. La competencia por los recursos de agua se torn\u00f3 severa. Todav\u00eda en esa \u00e9poca el drenaje de agua dulce se manten\u00eda en su estado casi natural. El agua abundaba en la Cordillera Central y escaseaba en las costas, particularmente en el sureste. Los grandes intereses azucareros, como la Central Aguirre, ten\u00edan sus propios pozos de agua dulce. El gobierno colonial hac\u00eda muy poco por aliviar el sufrimiento del agricultor puertorrique\u00f1o. M\u00e1s a\u00fan, los proyectos gubernamentales de beneficio p\u00fablico se otorgaban, por lo general, a contratistas estadounidenses que se robaban el dinero y, a veces, ni llegaban a la isla. La prensa local comenz\u00f3 a fustigar al gobernador designado por el presidente de Estados Unidos. El esc\u00e1ndalo de corrupci\u00f3n en la administraci\u00f3n de la colonia alcanz\u00f3 la prensa de la naci\u00f3n imperial.<\/p>\n<figure id=\"attachment_31888\" aria-describedby=\"caption-attachment-31888\" style=\"width: 164px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"31888\" data-permalink=\"https:\/\/encuentroalsur.com\/?attachment_id=31888\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/encuentroalsur.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/william-h-taft.jpg?fit=200%2C243&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"200,243\" data-comments-opened=\"1\" data-image-title=\"William H. Taft\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"&lt;p&gt;William H. Taft&lt;\/p&gt;\n\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/encuentroalsur.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/william-h-taft.jpg?fit=200%2C243&amp;ssl=1\" class=\"alignnone  wp-image-31888\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/encuentroalsur.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/william-h-taft.jpg?resize=164%2C199&#038;ssl=1\" alt=\"William H. Taft\" width=\"164\" height=\"199\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-31888\" class=\"wp-caption-text\">William H. Taft<\/figcaption><\/figure>\n<p>Fue en ese agrio contexto de crisis y m\u00faltiples revelaciones de actos de corrupci\u00f3n, que la revista National Geographic public\u00f3 su primer art\u00edculo de fondo sobre Puerto Rico, desde los tiempos de los maravillosos reportajes de Robert Hill. Ahora, sin embargo, el autor no era ni un ge\u00f3logo ni un cient\u00edfico natural de renombre, sino el entonces secretario de guerra y tambi\u00e9n candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos: William H. Taft. Tan o m\u00e1s mentiroso que Donald Trump, el guerrerista Taft utiliz\u00f3 las p\u00e1ginas de National Geographic para presentar un cuadro totalmente falso no solo de la situaci\u00f3n de la isla al momento de la invasi\u00f3n, sino tambi\u00e9n de lo que \u00e9l llam\u00f3 la \u00abhistoria americana\u00bb de la isla por nueve a\u00f1os. En un lenguaje burdo y prepotente neg\u00f3 la condici\u00f3n colonial de Puerto Rico y le atribuy\u00f3, mentirosamente, al gobierno federal las ayudas que llegaron a Puerto Rico en respuesta a la devastaci\u00f3n de San Ciriaco:\u00abLa soberan\u00eda de Puerto Rico pas\u00f3 a manos de Estados Unidos el 18 de octubre de 1898, y esto con el pleno consentimiento de la gente de la isla [\u2026] Bien temprano en la historia americana de la isla, un cicl\u00f3n pas\u00f3 por encima de ella, destruyendo una buena parte de los cultivos de caf\u00e9; se gastaron $200,000 del fondo de emergencia del Departamento del Tesoro de Estados Unidos para comprar raciones y alimentar a los que quedaron desamparados\u00bb. (Traducci\u00f3n libre)<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 mentiras no dijo Taft sobre Puerto Rico y acerca de la supuesta \u00abbenevolencia protectora\u00bb de Estados Unidos entre 1898 y 1907! Contestar sus patra\u00f1as tomar\u00eda d\u00edas y semanas. El imperio, seg\u00fan \u00e9l, no hab\u00eda hecho otra cosa en Puerto Rico que no fuera garantizar nuestro bienestar y, en particular, evitar que apareci\u00e9ramos ante el mundo \u00abtristes y prostrados\u00bb, como pasaba, seg\u00fan \u00e9l, con las islas brit\u00e1nicas, francesas, holandesas y danesas circundantes.<\/p>\n<p>\u00bfY que hab\u00eda recibido Estados Unidos a cambio de tantos esfuerzos, gastos y responsabilidades, entre 1898 y 1907? Nada, absolutamente nada. El problema de Puerto Rico no era ni econ\u00f3mico ni pol\u00edtico. Seg\u00fan el secretario de guerra, los conflictos brotaban del complejo de inferioridad de los puertorrique\u00f1os y de la falta de agradecimiento que estos exhib\u00edan frente el altruismo imperial:<\/p>\n<p>\u00abEl car\u00e1cter de los beneficios que nosotros hemos conferido a estas personas que hablan espa\u00f1ol es tal que, en ello, queda necesariamente implicado nuestro sentido de mayor capacidad para el gobierno propio, as\u00ed como nuestra convicci\u00f3n de que representamos una civilizaci\u00f3n superior. Esto por s\u00ed mismo duele en el pecho de los nativos y les seca la flor de la gratitud. Es natural que sea as\u00ed. Es inseparable de la tarea que tenemos que llevar a cabo\u00bb. (Traducci\u00f3n libre)<\/p>\n<p>Como si se tratara de un \u2018Donald Trump\u2019 de principios del siglo XX, Taft prosigui\u00f3 en su art\u00edculo de National Geographic con expresiones pomposas acerca del significado de la presencia de Estados Unidos en Puerto Rico. Mintiendo sin reparos, se invent\u00f3 datos para afirmar burdamente que la isla estaba en ruinas al momento de la invasi\u00f3n del 1898. Nada le importaron los art\u00edculos de Hill en la misma revista ocho a\u00f1os atr\u00e1s. Lo \u00fanico que importaba era su visi\u00f3n prepotente de lo que \u00e9l llamaba la \u00abhistoria americana de Puerto Rico\u00bb, particularmente despu\u00e9s de aprobada la ley Jones. En una afirmaci\u00f3n que parece sacada de los twitteres modernos en la Casa Blanca, este futuro presidente de Estados Unidos afirm\u00f3 que la benevolencia de su pa\u00eds hacia Puerto Rico era el \u00abejemplo m\u00e1s importante y m\u00e1s puro de altruismo en toda la historia de las naciones modernas\u00bb. Y todo esto, hecho generosamente para el beneficio de un grupo de personas hispanohablantes, que maliciosamente abusaban de los derechos conferidos por la naci\u00f3n imperial. Ante todo, arremeti\u00f3 en contra de la prensa local:<\/p>\n<p>\u00abLos peri\u00f3dicos nativos unilateralmente se aprovechan de la libertad de prensa y abusan de este privilegio por medio de todo tipo de afirmaciones injustas dise\u00f1adas para agitar el prejuicio nativo en contra del gobierno y, por tanto, de los norteamericanos\u00bb.<\/p>\n<p>Fue as\u00ed que a la isla de Puerto Rico, a aquella bella princesa que cautiv\u00f3 el coraz\u00f3n del vaquero texano convertido en ge\u00f3logo al servicio del capital, le pusieron en 1907 el mote de \u2018mendicante majadera\u2019.<\/p>\n<p>\u00a9Rafael Rodr\u00edguez Cruz<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/encuentroalsur.com\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/rafael-rodrc3adguez-cruz-2.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"31827\" data-permalink=\"https:\/\/encuentroalsur.com\/?attachment_id=31827\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/encuentroalsur.com\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/rafael-rodrc3adguez-cruz-2.jpg?fit=1302%2C1302&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1302,1302\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"Rafael Rodr\u00edguez Cruz (2)\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/encuentroalsur.com\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/rafael-rodrc3adguez-cruz-2.jpg?fit=616%2C616&amp;ssl=1\" class=\"alignleft wp-image-31827\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/encuentroalsur.com\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/rafael-rodrc3adguez-cruz-2.jpg?resize=156%2C156&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"156\" height=\"156\" \/><\/a>El autor es un abogado, periodista y escritor guayam\u00e9s nacido en New Jersey que se ha destacado en luchas sociales en los Estados Unidos. Es activista en las luchas reivindicatorias de los ind\u00edgenas de Dakota del Sur. En 2014 gan\u00f3 el primer premio del concurso literario \u2018Una Especie en Peligro de Extinci\u00f3n\u2019, en la Feria Internacional del Libro en La Habana, Cuba, con el ensayo El Coyote y su bol de polvo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Puerto Rico y la revista National Geographic, 1898-1907: De c\u00f3mo a la bella princesa antillana le pusieron el mote de \u2018mendicante majadera\u2019 por Rafael Rodr\u00edguez Cruz Tal como hermosa princesa antillana acabada de descubrir, la isla de Puerto Rico fue presentada al mundo de la ciencia estadounidense en la edici\u00f3n de marzo de 1899 de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5533328,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"{title}\n\n{excerpt}\n\n{url}","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"_wpas_customize_per_network":false,"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[14350010],"tags":[1677489,13221,40789,39662,221378031,4295810],"class_list":["post-31878","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-trasteando-en-la-historia","tag-colonias","tag-geografia","tag-national-geographic","tag-puerto-rico","tag-robert-t-hill","tag-william-h-taft","has-post-thumbnail","fallback-thumbnail"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pmbkf-8ia","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31878","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5533328"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=31878"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31878\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31891,"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31878\/revisions\/31891"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=31878"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=31878"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=31878"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}