{"id":928,"date":"2009-02-19T21:36:37","date_gmt":"2009-02-20T01:36:37","guid":{"rendered":"http:\/\/encuentroalsur.com\/?p=928"},"modified":"2026-09-17T01:28:55","modified_gmt":"2026-09-17T05:28:55","slug":"los-limpiabotas-edelmiro-j-rodriguez-sosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/encuentroalsur.com\/?p=928","title":{"rendered":"Los Limpiabotas \/ Edelmiro J. Rodr\u00edguez Sosa"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con el correr del tiempo fueron desapareciendo muchos oficios en Puerto Rico. Otros se han reducido a&nbsp;la m\u00ednima expresi\u00f3n. Tal es el caso de los limpiabotas. En el pueblo de Salinas los limpiabotas desaparecieron por completo. Ya no se escucha la interpelaci\u00f3n: m\u00edster, \u00bfva a brillar? Frase que se convert\u00eda en m\u00edster, \u00bfshoe shine?, cuando llegaban soldados americanos o santome\u00f1os a entrenarse en el campamento militar de Salinas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya no pululan en la plaza de recreo del pueblo aquellos j\u00f3venes, mayormente entre 10 y 17 a\u00f1os, con los dedos untados de bet\u00fan y prestos a hacer una maldad al primero que pasara por sus dominios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el tiempo de los limpiabotas abundaban en Salinas los llamados personajes t\u00edpicos. Casi todos ten\u00edan sobrenombres o estaban un poco o totalmente tocados de la mente. Los limpiabotas eran especialistas en molestarlos, llam\u00e1ndolos por los sobrenombres indeseados&nbsp;o grit\u00e1ndoles alg\u00fan improperio. Lo hac\u00edan por el gusto de verlos enojados o para provocar, las m\u00e1s de las veces, que devolvieran los insultos con frases altisonantes, o que persiguieran al provocador con palo en mano o cualquiera otra arma improvisada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El limpiabotas proced\u00eda de familias pobres, como lo eran la mayor\u00eda de las familias salinenses. Hoy les llaman, queriendo minimizar el hecho de la pobreza en un pa\u00eds que se las da de rico, &#8220;familias de escasos recursos&#8221;.&nbsp; Sin embargo, tanto en el Puerto Rico de ayer, como en el de hoy, hubo y hay muchas familias pobres donde abundan los&nbsp;recursos. Recursos de amor, de inteligencia, de uni\u00f3n familiar y de moral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los limpiabotas eran j\u00f3venes traviesos, algunos de ellos peleones, pero sobre todo eran j\u00f3venes libres, luchando contra condiciones de pobreza, en algunos casos de pobreza extrema. Muchos de ellos eran personas inteligentes que despu\u00e9s se convirtieron en trabajadores y profesionales exitosos. Otros, desgraciadamente, con el correr de los a\u00f1os, cayeron en los vicios del alcohol o las drogas y sus vidas se han derrumbado totalmente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al limpiabotas se le consideraba un t\u00edtere, y no un trabajador. Sin embargo, muchos de ellos, aunque traviesos, eran afables y de buen coraz\u00f3n, a pesar de las duras circunstancias que rodeaban sus a\u00f1os juveniles. Aquellos corazones juveniles&nbsp;palpitaban al comp\u00e1s de los tiempos que se viv\u00edan en Salinas. Eran los a\u00f1os del &#8220;Salinas Training Area&#8221;, el hoy llamado Campamento Santiago de la Guardia Nacional. En ese campamento se entrenaban los soldados para la guerra y tras los soldados, llegaron al pueblo los antros de prostituci\u00f3n.&nbsp; En sus velloneras resonaban las voces de Felipe Rodr\u00edguez y de Jos\u00e9 Antonio Salam\u00e1n, el cantor del pueblo. Eran tiempos de pobreza, frustraciones, escasez de trabajo y de pocas oportunidades educativas. Los limpiabotas no \u00e9ramos ni mejores ni peores que los dem\u00e1s j\u00f3venes de Salinas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En&nbsp;las d\u00e9cadas de 1950 y 1960&nbsp;existian en la plaza de Salinas dos grupos de limpiabotas, ambos alineados en la acera de la plaza que da a la calle Luis Mu\u00f1oz Rivera. Un grupo ten\u00eda sus cuarteles establecidos en el extremo norte, calle Mu\u00f1oz Rivera esquina Monserrate y el otro en el extremo sur, calle Mu\u00f1oz Rivera esquina Uni\u00f3n, hoy calle Santos P. Amadeo.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A prop\u00f3sito, ese cambio de nombre me resulta incomprensible.&nbsp; Denota que los que efectuaron el cambio, y en el pueblo en general, una falta de conciencia hist\u00f3rica. Nadie protest\u00f3 el cambio. El pueblo no alz\u00f3 su voz para oponerse. Y no es que el ilustre salinense. Dr. Santos P. Amadeo, licenciado en derecho, afamado criminalista y constitucionalista e ilustre profesor universitario, no tuviera los m\u00e9ritos necesarios para que su nombre fuera perpetuado en la memoria de sus compueblanos.&nbsp; Me atrevo a aventurar que el propio doctor Amadeo, por su conciencia hist\u00f3rica, no hubiese consentido ese cambio. Ya se construir\u00edan otras calles en Salinas y otros proyectos que podr\u00edan tener el nombre del benem\u00e9rito salinense. De la misma forma cambiaron, sin ton ni son, el nombre de otras calles del pueblo.&nbsp; Lo correcto es ser fiel a nuestros antecesores y restituir esos nombres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo tuve el privilegio de limpiar zapatos en ambas esquinas de la plaza. Digo privilegio porque&nbsp;la rivalidad entre ambos grupos de limpiabotas era patente. Si se pertenec\u00eda a un grupo, no se pod\u00eda limpiar zapatos en el otro. La l\u00ednea divisoria era el centro de la plaza y esa l\u00ednea se respetaba. El que cruzara ese paralelo se expon\u00eda a insultos y blasfemias y en el peor de los casos a una tunda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un poco antes de finalizar la Guerra de Corea hice mi incursi\u00f3n en el mundo del brillado de zapatos. La guerra finaliz\u00f3 en 1953. Mi estad\u00eda en esos menesteres dur\u00f3 unos cuatro o cinco a\u00f1os. Comenc\u00e9 en la esquina del norte. \u00c9ramos bastantes los limpiabotas compitiendo por&nbsp;una clientela no tan amplia. El reci\u00e9n llegado apenas ten\u00eda clientes y era mirado con recelo por los dem\u00e1s. El brillo se pagaba a cinco centavos por par de zapatos. Los zapatos blancos y los blancos y brown o blancos y negros se limpiaban por mayor precio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los s\u00e1bados era el mejor d\u00eda para limpiar zapatos. La gente cobraba sus salarios y hab\u00eda jolgorio en el pueblo. Los campesinos bajaban de los barrios a hacer sus compras y por lo tanto hab\u00eda mayor clientela para el brillo. Los m\u00e1s acaudalados limpiaban sus zapatos semanalmente y el limpiabotas los recog\u00eda y entregaba en las casas. Esta tajada se la llevaban los m\u00e1s expertos en la labor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando llegu\u00e9 a esa esquina en mi plan de libre empresario hab\u00eda all\u00ed unos monstruos del cepillo, el l\u00edquido, el bet\u00fan, el alcohol, el pa\u00f1o y la pasta. Estos eran los art\u00edculos b\u00e1sicos para limpiar zapatos. El l\u00edquido se preparaba mezclando&nbsp;con agua un sobrecito de anilina brown o negra que se compraba en la farmacia. Se usaba una caneca de ron como envase. El alcohol y el bet\u00fan tambi\u00e9n se compraban en la farmacia. El mejor bet\u00fan era el de marca Griffin. La pasta se usaba para limpiar los zapatos blancos. Era una sustancia blanca que ven\u00eda en un tubo como la pasta de dientes. El zapato blanco se lavaba con un cepillo de dientes y un poco de agua para sacarle el sucio. Luego se le untaba la pasta con ese mismo u otro cepillo, se dejaba secar un poco. Luego se le sacaba brillo frotando la piel del zapato con el mismo cepillo de dientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El m\u00e1s famoso de los limpiabotas, para ese entonces, era Vit\u00edn, el hijo de don Teo, aquel no menos famoso vendedor de dulces t\u00edpicos puertorrique\u00f1os. Sus dulces hac\u00edan las delicias de grandes y chicos en Salinas. Don Teo hac\u00eda y vend\u00eda tirijalas, bolitas de coco, dulce de cocos, alfe\u00f1iques, mampostiales y otras delicias del paladar. Para salir a vender los dulces usaba un carro de madera con ruedas grandes y un mango empujado por el mismo. \u00a1Qu\u00e9 dulces aquellos los de don Teo!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de su retiro como limpiabotas, Vit\u00edn trabaj\u00f3 como dependiente en el colmado de don Juan Rivera, ubicado al lado de la plaza de mercado. Muchos a\u00f1os despu\u00e9s fue due\u00f1o del cafet\u00edn que est\u00e1 al lado de la Funeraria Monserrate, en el barrio Las Mar\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vit\u00edn acaparaba la mayor parte de la clientela. Le sacaba un brillo a los zapatos que hac\u00eda que deslumbraran. Tambi\u00e9n ten\u00eda una habilidad inusual para brillar los zapatos blancos, los blancos y brown y los blancos y negros. Este \u00faltimo tipo de zapato ten\u00edan unos adornos en forma de c\u00edrculos peque\u00f1os cortados en la piel del zapato y la moda era pintar esos rotos de blanco. Para esto se usaba la pasta y un palillo de f\u00f3sforo. Vit\u00edn era un experto en esos detalles. Yo nunca puede hacer bien esa tarea. Vit\u00edn adem\u00e1s era una persona seria y un estudiante brillante. Ten\u00eda un pa\u00f1o de brillar &#8220;curao&#8221; para el brillo de los zapatos brown y otro para los negros. Eran de tela de pantal\u00f3n kaki de unas doce o dieciocho pulgadas de largo por cuatro o cinco de ancho. Aquellos pa\u00f1os brillaban como los zapatos. Ese tipo de pa\u00f1o para brillar zapatos luego fue sustituido por el pa\u00f1o de lana o balleta, como le dec\u00edamos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Don Teo ten\u00eda otros dos hijos que limpiaban zapatos en&nbsp;la esquina norte, Sant\u00edn y Rafa. Rafa&nbsp;se dedic\u00f3 despu\u00e9s a vender el extinto peri\u00f3dico El Mundo. Tambi\u00e9n ejerc\u00eda su oficio all\u00ed Abraham, por sobrenombre Pic\u00faa, quien era de la Playa. Eran del grupo adem\u00e1s Rey y To\u00f1o, los hijos de Domingo Ortiz, apodado Mingo el Cabro, y Gume, el hijo de Tibidabo. Completaban aquella pl\u00e9yade de j\u00f3venes Rumildo y Rolando Cruz, quienes luego se destacaron como atletas de fama internacional, Johnny y Efr\u00e9n Manzanet, un muchacho al que le dec\u00edan Sab\u00fa, al parecer del Campito, y V\u00edctor, por sobrenombre Corino. Este \u00faltimo era de la Joya. El barrio La Joya estaba localizado&nbsp;al cruzar el R\u00edo Niguas, a lo largo de la quebrada que discurre entre los cerros Modesto y Caroberto. La Joya fue uno de los barrios que desapareci\u00f3 luego de&nbsp;establecerse el campamento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo comenc\u00e9 a limpiar zapatos con Ariel,&nbsp; otro de los&nbsp;hijo de Mingo. Recuerdo que lo planificamos y el mismo d\u00eda&nbsp;fabricamos las cajas de limpiar zapatos, es decir, las limpiabotas. Comenzar a trabajar como limpiabotas fue traum\u00e1tico para m\u00ed por dos razones. Primero me daba verg\u00fcenza que me vieran limpiando zapatos porque esa era una labor que se consideraba cosa de t\u00edteres irrespetuosos y peleones. Segundo porque sent\u00eda temor, pensaba que la incursi\u00f3n en el negocio me pod\u00eda costar una tunda. Cre\u00eda que iba a haber resistencia de parte de los veteranos. Yo me cri\u00e9 frente a la plaza y los limpiabotas me conoc\u00edan. Pero ahora, iba a competir por sus clientes y por tanto las cosas cambiar\u00edan. Sin embargo, all\u00ed estaban Rey y To\u00f1o que eran mi familia y los Manzanet, que nos trat\u00e1bamos como tal. Tambi\u00e9n estaba Ariel, que se fajaba con cualquiera. Adem\u00e1s, nosotros no \u00e9ramos competencia para aquellos veteranos. As\u00ed que mis temores se disiparon r\u00e1pidamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los limpiabotas que nombr\u00e9 estaban casi en la edad de retiro de esta faena. Pero continuamente iban llegando otros m\u00e1s j\u00f3venes. As\u00ed llegaron los hijos de Pepe Seda, Tatito y Tilili. Pepe Seda ten\u00eda una tienda de enseres el\u00e9ctricos, muebles y otras mercanc\u00edas en la calle, frente al lado norte de la Plaza de Mercado y al lado del colmado de don Juan Rivera. Tambi\u00e9n hicieron su incursi\u00f3n como limpiabotas en esos a\u00f1os y en esa esquina mis hermanos Dante y Koko. Ellos fueron limpiabotas por muy poco tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s ejercieron el oficio en&nbsp;la esquina del norte&nbsp;Efra\u00edn, Jos\u00e9 y Juaniquillo, hijos de Tibidabo. Otros fueron, Ernesto por sobrenombre Chamorro,&nbsp;el hijo de Ernestina y To\u00f1o, el cantador de Rosarios de Cruz, Lalo y Mitchell, hijos de Gen\u00edbera que viv\u00eda en el Pueblito y era costurera. Gen\u00edbera se distingu\u00eda por coger ruedos &#8220;tubi time&#8221; a los pantalones de hombre. Lalo, Mitchell y Chamorro eran sobrinos de Cacho. Cacho era un personaje t\u00edpico que se distingu\u00eda por sus c\u00e1nticos. Ten\u00eda un repertorio de canciones, algunas de ellas pornogr\u00e1ficas, que hac\u00edan el deleite de los que lo conoc\u00edan. En ocasiones, Cacho dejaba de beber y en esas etapas de sobriedad se convert\u00eda en una persona muy seria y amable. Dec\u00edan que era sumamente inteligente. Muri\u00f3 ahogado en el R\u00edo Niguas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como limpiabotas en esa esquina estuvieron tambi\u00e9n To\u00f1o al que apodaban Moto, por sus ojos adormilados. Este se convirti\u00f3 en un jugador de topos y barajas. Era limpiabotas tambi\u00e9n, en aquel entonces, un muchacho del caser\u00edo Francisco Modesto Cintr\u00f3n que le apodaban Barrilito. Era zurdo y nadie le ganaba a pelear. Del caser\u00edo tambi\u00e9n estaban Jes\u00fas Correa, apodado Q y el famoso Alejandro M\u00e1quina. Alejandro aparentaba tener cierto grado de impedimento mental, pero se desempe\u00f1aba muy bien como limpiabotas y era una buena persona. Por su condici\u00f3n los dem\u00e1s compa\u00f1eros lo molestaban mucho.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n del caser\u00edo estuvo como limpiabotas por poco tiempo Rub\u00e9n S\u00e1nchez. Rub\u00e9n es de las personas m\u00e1s inteligentes que yo he conocido en mi vida. Estuvimos en la escuela juntos casi desde primer grado. Que yo recuerde, nunca sac\u00f3 una B en un examen, siempre sacaba A. El, otros compa\u00f1eros y yo&nbsp;nos ganamos una beca para comprar ropa escolar. Nos daban al a\u00f1o $35.00. Incre\u00edblemente, ese dinero daba para comprar dos pares de zapatos, camisas, pantalones, ropa interior y todo lo necesario para un a\u00f1o escolar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n del caser\u00edo Modesto Cintr\u00f3n vino a limpiar zapatos mi entra\u00f1able amigo y compadre Edwin Luna Col\u00f3n. A Edwin le dec\u00edan Torito o Toro, porque imitaba a la perfecci\u00f3n&nbsp;a Jos\u00e9 Miguel Agrelot en su famoso personaje de Torito. El nos hac\u00eda re\u00edr a todos con sus comiquer\u00edas. M\u00e1s tarde, junto a Benjam\u00edn L\u00f3pez y Jaime V\u00e1zquez, hac\u00edan programas c\u00f3micos para presentarlos en distintos sitios del pueblo. A m\u00ed me usaban como espectador cuando estaban ensayando. Si yo me re\u00eda quer\u00eda decir que el libreto era bueno, entonces lo presentaban al p\u00fablico. Benjam\u00edn era sobrino de Mart\u00edn N\u00fa\u00f1ez,&nbsp;el gerente de la Muebler\u00eda Fuster. Esta muebler\u00eda estaba localizada en la calle Mu\u00f1oz Rivera, en el local donde actualmente hay un laundry. Jaime era hijo de Miguel V\u00e1zquez, quien era due\u00f1o de un colmado. Miguel ten\u00eda fama de ser la persona que m\u00e1s r\u00e1pido sumaba. Una vez \u00e9l me dijo que el truco era sumar de diez en diez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi traslado a la otra esquina de la plaza se debi\u00f3 a desavenencias con algunos de los compa\u00f1eros. Algunos de los limpiabotas eran peleones y a m\u00ed no me gustaban esas garatas. As\u00ed que decid\u00ed irme con mi limpiabotas a la otra esquina, antes de tener que resolver los conflictos a golpes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No recuerdo exactamente la fecha de mi traslado a la esquina sur, pero s\u00e9 que fui bien recibido. Me parece que fue para los a\u00f1os 1954 o 1955. All\u00ed estuve hasta el a\u00f1o 1957. Ese a\u00f1o me retir\u00e9 de limpiabotas. As\u00ed que ten\u00eda 16 a\u00f1os. A esa edad ya ten\u00eda novia y estaba m\u00e1s interesado en los estudios. Esa era la edad en que nos retir\u00e1bamos los limpiabotas. En Salinas, limpiar zapatos era cosa de muchachos. Adem\u00e1s, era un oficio que, injustamente, ten\u00eda una imagen negativa, lo que se convert\u00eda en un obst\u00e1culo para los j\u00f3venes que quer\u00edan tener novia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante mi&nbsp;estad\u00eda en la esquina del sur me aprend\u00ed,&nbsp;&nbsp;de tanto escucharlas, todas las canciones de Felipe Rodr\u00edguez y de Jos\u00e9 Antonio Salam\u00e1n.&nbsp; Frente a la esquina estaba el&nbsp;bullicioso bar La Maricutana y en su vellonera se tocaban continuamente&nbsp;los discos de esos dos int\u00e9rpretes. La Maricutana era un Bar de prostitutas en aquel momento. En el edificio hab\u00eda tres negocios: la barber\u00eda de Don Ram\u00f3n, el cafet\u00edn-billar El Choferito de Pepe Melero y la Maricutana. Era un edificio de madera techado de cinc al estilo espa\u00f1ol o colonial. Un incendio lo destruy\u00f3 totalmente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la esquina sur de la plaza ejerc\u00edan su funci\u00f3n los muchachos de la playa y de la Barriada Vieja y algunos del pueblo. La Barriada Vieja es el sector del pueblo que hoy se llama Sierra Brava y que est\u00e1 al este de la alcald\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esa esquina el rey de los limpiabotas era Ram\u00f3n Su\u00e1rez, por apodo Ram\u00f3n Bonga. Ram\u00f3n se retir\u00f3 al poco tiempo de yo llegar a esa esquina. Recuerdo a Dionisio (Dioni) y Rey Charles, Enem\u00edas Morales y a Tabon\u00ed de la Playa. De Tabon\u00ed nunca supe su nombre, siempre se estaba riendo. De la Barriada Vieja estaban Carlos Ortiz (Colorao) y dos de sus hermanos, Cano y Jos\u00e9, tambi\u00e9n Mariani y su hermano Che. A Mariani lo bautic\u00e9 en la Iglesia Cat\u00f3lica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De la calle de la Playa&nbsp;ejercia el oficio&nbsp;\u00c1ngel Luis Santiago (G\u00fci) y me parece que su hermano D\u00e1maso. Del caser\u00edo, Pan\u00f3n, que era un gran limpiabotas y jugador de billar. A pesar de su edad se pasaba en Borinquen.&nbsp;Ademas, fue aprendiz de zapatero en la zapater\u00eda de Juan L\u00f3pez ubicada en la calle Baldorioty, cerca del caser\u00edo Modesto Cintr\u00f3n. Los mejores limpiabotas de la esquina sur eran, luego de retirarse Ram\u00f3n, Dioni, Colorao y Pan\u00f3n. Colorao era el que m\u00e1s clientes ten\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A esta esquina lleg\u00f3 una vez un muchacho, no se sabe de d\u00f3nde, que revolucion\u00f3 la forma de brillar zapatos en Salinas. Le dec\u00edamos El Peje. Era mayor que todos nosotros. Me parece que pasaba de los veinti\u00fan a\u00f1os. Era un tipo jovial y buena gente. Dorm\u00eda en un cuarto propiedad de don Goyo, en el cocal que hab\u00eda en lo que hoy es Villa Verde en la Playa. Ten\u00eda una forma especial de brillar zapatos. Le pon\u00eda una horma de metal al zapato para que estuviera bien estirado y luego de haberle untado el bet\u00fan le daba un masaje al zapato como queri\u00e9ndole sacar brillo con los dedos. Esto, me parece a m\u00ed, hac\u00eda que el bet\u00fan se incrustara en los poros de la piel del zapato y el resultado era un gran brillo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todos los limpiabotas de aquel momento compramos un par de hormas. El Peje ha sido el mejor limpiabotas que yo he conocido en mi vida. Tambi\u00e9n el mayor comedor de limbers. Se com\u00eda dos docenas de limbers en un santiam\u00e9n, preferentemente los limbers de ciruelas que hac\u00eda do\u00f1a Tan\u00ed, la del Pueblito. Los limbers se preparaban en forma de cubitos utilizando como moldes las cubetas de hielo. Ahora se preparan en vasos pl\u00e1sticos. Los limbers de do\u00f1a Tan\u00ed eran los mejores. El Peje desapareci\u00f3 misteriosamente, seg\u00fan lleg\u00f3 y nadie supo m\u00e1s de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Salinas ya no hay limpiabotas. Igual suerte ha ocurrido en los dem\u00e1s pueblos de la isla. Solo quedan algunos quijotes del cepillo, el l\u00edquido, el bet\u00fan, el alcohol y el pa\u00f1o en las ciudades grandes del pa\u00eds. Y no son muchachos, sino viejos, a\u00f1orando quiz\u00e1s, sus a\u00f1os mozos en la noble labor del limpiabotas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Debo aclarar que al momento de concluir este relato, luego de muchos a\u00f1os de no haber limpiabotas en la plaza de Salinas, un muchacho, al cual apodan Monkee, ha revivido el pintoresco oficio de limpiar zapatos en la Plaza Delicias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mir\u00e1ndolo a la distancia, creo que la experiencia de ser limpiabotas fue decisiva en mi vida y que me estimul\u00f3 a seguir luchando. All\u00ed descubr\u00ed que para salir de aquel nivel de vida hab\u00eda un s\u00f3lo camino, el estudio. Por eso agradezco a Dios que me permiti\u00f3 ser limpiabotas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;\u00a92001&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"MsoNormal wp-block-paragraph\"><span style=\"font-size:9pt;font-family:&quot;\" lang=\"ES-PR\">El autor es un abogado civilista y ex profesor universitario de la Universidad de Puerto Rico.&nbsp; Fue uno de los primeros tecn\u00f3logos de alimentos puertorrique\u00f1os, profesi\u00f3n donde realiz\u00f3 numerosas investigaciones en el campo de la conservaci\u00f3n de alimentos.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"MsoNormal wp-block-paragraph\"><span style=\"font-size:9pt;font-family:&quot;\" lang=\"ES-PR\">Ilustraciones: (1)&nbsp;<\/span><em><span style=\"font-size:9pt;font-family:&quot;\" lang=\"ES-PR\">Los limpiabotas<\/span><\/em><span style=\"font-size:9pt;font-family:&quot;\" lang=\"ES-PR\">-1958 Obra de Presilla de la&nbsp; (2) <\/span><em><span style=\"font-size:9pt;font-family:&quot;\" lang=\"ES-PR\">El limpiabotas<\/span><\/em><span style=\"font-size:9pt;font-family:&quot;\" lang=\"ES-PR\"> de&nbsp; Jes\u00fas Mar\u00eda N\u00fa\u00f1ez P\u00e9rez&nbsp; (3) <\/span><em><span style=\"font-size:9pt;font-family:&quot;\" lang=\"ES-PR\">El limpiabotas<\/span><\/em><span style=\"font-size:9pt;font-family:&quot;\" lang=\"ES-PR\">, escultura de Ana Luisa Ben\u00edtez que se encuentra en San Gregorio, Gran Canaria.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/issuu.com\">https:\/\/issuu.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A mediados del siglo 20 Puerto Rico comenzaba a modernizarse.  La capital, San Juan, se transformaba y se poblaba de gente del interior del pa\u00eds, muchos de los cuales segu\u00eda viaje rumbo a los &#8220;nueva yores&#8221;. En los pueblos del interior, eminentemente agr\u00edcolas, se extablec\u00edan las primeras industrias manufactureras y proliferaban las reparticiones de parcelas. Ese fue el caso de Salinas, habitado mayormente por una masa proletaria, semiempleada como cortadores de ca\u00f1a. En sus api\u00f1ados poblados o en los cuarteles centralistas se vivia la misma realidad retratada genialmente por Abelardo Diaz Alfaro en sus cuentos, especialmente Bagazo. Ese municipio sure\u00f1o, aunque con una larga tradicion de lucha obrera, que habia llevado al poder local al Partido Socialista, fue tierra f\u00e9rtil donde florecio el mensaje del Partido Popular.  La explotacion de miles de trabajadores de la Central Ca\u00f1era de Aguirre habia cuajado una tradici\u00f3n de luchas sindicales desde los a\u00f1os de 1920, pero apesar de ellos el grueso de sus habitantes estaban sumido en la pobreza.  Las vivencias relatada en este texto por el autor, plasman precisamente una parte, ya en sus finales, de las condiciones sociales en una comunidad canera, donde la mayoria de la gente estaba condena a vivir casi de nada.<\/p>\n","protected":false},"author":5533328,"featured_media":1456,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"{title}\n\n{excerpt}\n\n{url}","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"_wpas_customize_per_network":false,"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[13499607,13063460],"tags":[4278399,16909067,173348,145599],"class_list":["post-928","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-recreando-vivencias","category-salinas-del-abeyno-pr","tag-limpiabotas","tag-lustrar-zapatos","tag-oficios","tag-salinas","fallback-thumbnail"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pmbkf-eY","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/encuentroalsur.com\/wp-content\/uploads\/2009\/02\/limpiabotas7.gif?fit=325%2C450&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/928","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5533328"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=928"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/928\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":40909,"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/928\/revisions\/40909"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1456"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=928"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=928"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/encuentroalsur.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=928"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}