Ciertamente invitaron a muchos de nuestros atletas, pero a la hora de realizar el recorrido, no se les integró de alguna manera en el trayecto y en cambio le dieron oportunidad a gente que no se han ganado ese honor. Actividades como ésta no se dan todo los días, como no todos los días se celebran juegos de nivel olímpico en Puerto Rico. Por eso, lo justo y adecuado es aprovechar eventos como éste para honrar a los exponentes del deporte de ayer y de hoy, creando el vínculo de continuidad entre el pasado y el presente del deporte. Por eso se escogen siempre personalidades destacadas en el deporte para hacer el recorrido y encender el pebetero.
Atletas presentes como Cholo Espada, nuestro campeón mundial, Maldonado Raspaldo, quien tantas veces representó a Puerto Rico en béisbol, Justo Aguirre, medallista de bronce en boxeo y muchos otros, no pudieron tan siquiera tocar la antorcha.
