Considero que el impacto del entorno cultural de entonces motivo mucho la creación de cuentos y leyendas populares por parte de personas muy inteligentes y con gran sentido del humor. Yo oía esas cosas y se las contaba a mi madre con gran sentido de credibilidad. La decepción no se hacía de esperar: ”Dante no seas pendejo, no estés creyendo todo lo que te dicen” Yo le argumentaba sobre la autoridad de la voz que me había hecho el relato y según pronunciaba su nombre, ella me ripostaba.
Mamy Fulano.
–Ese es un hijoelagranputa.
Mamy Sutano.
–Ese es un embustero.
Mamy Mengano.
–Ese es más embustero todavía.
Yo seguía y ella también.
–Ese es un soñador, a ese le patina el coco, ese es un coje bobos, es un cuentista…
Así nacieron muchas leyendas en el Salinas de aquella época, producto de la inventiva y de la imaginación. Claro animado por la gran credibilidad que le daba la gente a todos estos relatos pues no todos tuvieron a una Dona Tila a su lado. Tanta credibilidad se le dio a estos relatos que conocí personas muy serias que juraban haber participado en el Festín del Juey acuñado en Sierra Brava.
No puedo dejar de mencionar que en la Ciudad Perdida Rafa Rodríguez, de Borinquen, era un relator de cuentos productos de su imaginación a quien nosotros escuchábamos por horas muertas contar historias verdaderamente inverosímiles pero que cautivaron nuestra imaginación de niños. La leyenda del Juey continua y créanme con todo y lo que he dicho a veces tengo dudas de que no haya sido cierto lo relatado. Solo el recuerdo de la mirada y la voz de mi madre, me espanta esa descabellada idea. Felicito Félix por traer a la memoria ese “hecho histórico”….????…?????
Dante A. Rodríguez Sosa

