por Sergio A. Rodríguez Sosa
Van en perfecta formación frente a mí. Detrás de algún botín.
Es la primera vez que están tan cerca. Avanzan sobre todo obstáculo en perfecta formación, una van otras vienen.
Nunca habían estado tan cerca. Atraviesan toda clase de superficie que encuentran a su paso, trepan y bajan raudas por senderos brillantes y oscuros.
Nunca habían estado tan cerca.
Llegan en largas filas. Me parece escuchar sus pisadas . Tan cerca nunca habían estado, como ahora lo están. Son reales, nunca antes tan cerca de mí.
Brinca troncos amarillos con puntas grises chamuscadas. Bordean las aguas
Algunas temerarias se acercan a la mano del dios que las observa, sin sospechar que todo el batallón pueden terminar aplastados. El gigantesco dios de piel sensitiva puede decidir su destino. En su instintiva reacción de defensa está interrumpir el avance o simplemente fumigar.
©srs

