Se dice que cuando una estrella en el espacio se desintegra, los otros astros bajan la intensidad de la energía que generan para permitirle a la estrella apagada que su luz cruce los espacios. Desconozco si eso es verdad o pura especulación, pero si sé, porque lo leí una vez en una revista científica, y digo que lo sé porque siempre lo creí así, que muchas de esas estrellas que de noche vemos hace miles de años que ya no lo son. En otras palabras, la luz, la energía que irradian esos cuerpos siderales los sobrevive por millones de años.
Es totalmente irrelevante cualquier opinión que puedo yo, o quien quiera, esgrimir sobre su comportamiento detrás del escenario o en la intimidad de su mundo real. Lo relevante es la manera como él supo, si supo, lidiar con sus demonios, porque, en última instancia, esa lucha que todos libramos con los nuestros no compete a nadie, sino a nosotros mismos.
Michael Jackson, Thank you for the memories.
Una mujer valiente y adorable mujer. Para ti Farrah, una lágrima y un beso.
© Josué Santiago de la Cruz

