—Hola, que tal, tanto tiempo, mi’ja, me dijo, dándome un abrazo no como los que da mi amiga Maritza.
— ¿Qué cuentas? Le dije esperanzada en que tuviese prisa.
—Vengo de casa de Juan, me dijo como si yo supiera de quien me hablaba.
— ¿Te acuerdas de Juan?
— ¿Qué Juan?
—El de doña fulana que se casó con fulanita, la hija de doña La O.
—No, no me acuerdo.
—Es que tienes que acordarte, si vivía en El Pueblito cuando tu vivías en Godreau.
—No, no lo recuerdo.
—Al que le decían zutano, porque hizo hablar a la muda e hizo parir la mula.
—Ay mi’ja, tu si tienes mala memoria, eso lo sabe to’el pueblo, dijo y se alejó dejándome confundida.
©María del C. Guzmán
Ilustración: El Chisme, de Cristóbal Casillas

