Su formación musical se inició temprano porque desde niño demostró poseer destrezas musicales. Su primer instrumento fue una conga, amaba la percusión para ese entonces. Poseedor de un gran oído musical, traía en sus genes lo de músico por la influencia de su padre, quien se destacó como trompetista. Recibió sus primeras lecciones musicales cuando apenas estaba en la escuela elemental en Salinas, bajo la tutela del profesor Luis X. Lorenzi, hijo.
Desde joven posee el don de interactuar fácilmente con personas de diferentes edades. Es por eso que no había un rumbón en Salinas donde Tonito con su trombón no estuviera presente, escuchándose por doquier los solos que siempre distinguen su estilo único al ejecutar ese instrumento.
Su primera experiencia como músico fue con las Batuteras de Salinas dirigidas por Aída L. Martínez. A los 14 años de edad incursiona con la
En el 1979 se gradúa de cuarto año, obteniendo altos honores, tanto en el área académica como musical. Ingresa al Conservatorio de Música de Puerto Rico donde obtuvo un bachillerato en Educación Musical. Es reconocido hoy por hoy como uno de los mejores en su instrumento, bautizado por los grandes músicos boricuas como el Trombón Nacional.
Ha viajado el mundo llevando las banderas de Puerto Rico y de Salinas en alto. Su talento y su contagiosa alegría son reconocidos en todos los países que ha visitado. Su vida discurre mayormente en los estudios de grabación. Ha grabado más de 100 discos con diferentes orquestas y artista boricuas e internacionales.
Disfrutar las notas musicales del Trombón Nacional es la mejor manera de expresar el agradecimiento a Dios por el talento de este salinense, que durante más de 30 años recorriendo los caminos de la música, ha deleitado al público nacional e internacional con su arte. Honor a quien honor merece, Toñito Vázquez Ponce, se lo ha ganado por sus gestas, hazañas y logros.
Fotografías / Ricky Martínez

