por Carlos Román Ramírez
Distancias…… permite distancias
y sabrá por qué lo hace,
aunque a veces inunda
del aromo fragancia
permite locuras para amainar
tristezas desbordadas.
Dios permite al humano
sin justificar su labranza.
Infaustas sombras para apreciar claridades,
lágrimas expresando vida profunda,
alturas para otear nacimientos
y florecidas que de cerca no apreciamos,
el verde insinuando esperanza.
Dios permite insomnios procurando sueño,
el trauma del nacimiento,
soledad entre muchedumbres……
tropiezos para fortalecer espíritus.
Permite hojas caídas fertilizando
suelos, propiciando frondas,
perpetuando creceres,
crepúsculos para adormecer
tardes y despertar noches,
faroles en el firmamento
para insinuar infinito,
Ah, y una luminosa luna de queso.
Dios permite el amor a pesar del olvido……
¿será por eso que aún te amo, será por eso?
CRR, julio 2015
Dios permite al humano
pero nunca justificará por qué lo hizo.