El Archivo Nacional de Teatro y Cine y el Editorial LEA del Ateneo Puertorriqueño invitan al coloquio sobre el nuevo libro Literatura puertorriqueña negra del siglo xix escrita por negros.
El libro es un trabajo de recopilación y análisis que comenzó con la fundación misma del Archivo Nacional de Teatro y Cine en el año 1984, llega a su culminación con esta publicación en la que se recogen todas las obras teatrales y otros textos escritos por Eleuterio Derkes, Manuel Alonso Pizarro y José Ramos y Brans, y textos representativos de los escritores negros Eleuterio Lugo, Carlos Casanova, José González Quiara, Tomás Carrión Maduro, José Celso Barbosa, José Elías Levis, Arturo Más Miranda, Eduardo Conde, Luis Felipe Dessus, Enrique Lefebre, Jorge Alonso Fernández y Arturo Schomburg.
Todos ellos fueron escritores negros y mulatos que escribieron desde sus espacios de intelectuales, obreros, periodistas y sobretodo como dramaturgos y poetas. Los textos recogidos de estos autores expresan las visiones que tenían el intelectual y el escritor negro sobre sí mismo.
La edición, recopilación, el Estudio Preliminar y las notas son del dramaturgo puertorriqueño y director del Archivo Nacional de Teatro y Cine, el Prof. Roberto Ramos-Perea.
En el coloquio sobre el libro, que se llevará cabo la noche del 16 de diciembre de 2009 a las 8:00 pm, en el Teatro del Ateneo, participarán el Dr. Jalil Sued Badillo, historiador, autor de Puerto Rico Negro, la Dra. Lydia Milagros González, socióloga, autora de entre otros muchos estudios de El Machete de Ogún, y del Lcdo. Víctor Rivera, profesor de derecho, y ex Secretario del Trabajo, con la moderación del Dr. Edgar Quiles Ferrer, Director Asociado del Archivo Nacional de Teatro y Cine.
Sobre este libros Ramos Perea señala; “Mucho se ha dicho sobre el tema del negro o de “lo negro”, en la literatura puertorriqueña. Volúmenes extensos, inacabables bibliografías sobre la discusión de cómo se construye el sujeto del negro a través de la poesía, la narrativa y el teatro, que enfatizan en aquellos textos que nacen de plumas de escritores blancos y su visión de lo que es el hombre o la mujer negra en el momento que observan, como si tratar de construir el sujeto negro desde la visión del blanco, hablara algo de la visión que tiene el negro de sí mismo. Esto nos sirve, pero menos que a medias. Poco o casi nada se ha dicho sobre los orígenes de la literatura escrita por negros y mulatos en el Puerto Rico del siglo XIX. Creemos que este es el primer libro que lo hace.”
Para mayor información y adquisición del libro -que estará disponible en el coloquio- puede comunicarse al 787-977-2307.
Sra. Gayoso aplaudo la idea de que aplauda usted la idea sin embargo lo que no puedo aplaudirle es que se refiera a nuestros hermanos negros como hombres de color. Será que acaso el blanco no es un color? La palabra negro no ofende, describe una hermosa variedad del tono de la tez. Le invito a que pierda usted el miedo a utilizarla por que esto también constituye la perpetuación de un estigma que tristemente aún no se ha abolido.
Aplaudo la idea de rescatar la actividad creativa de los hombres de color. El hombre blanco, sintiéndose reino del mundo dejó escapar obras del folklore del Caribe o de la misma Africa, dejando de lado ricas piezas del alma. Me pregunto si algún día nos daremos cuenta que la sangre es roja debajo de la piel, siempre igual, hemoglobina, hematocrito, hematíes, leucocitos… Somos tan estúpidos que no nos damos cuenta que el Padre nos dotó de melanina para lograr oscurecer la piel ante los rayos solares de las zonas Ecuatoriales y Tropicales. Pleno siglo XXI y menos mal que algunos rescatan del olvido a nuestros hermanos, por sobre todo a las mujeres, verdaderas mártires del sometimiento esclavo.
Bravo por los emprendimientos que nos unen y ya basta de fronteras!
Cariños.
Gloria
Las condiciones de la mujer negra durante el el siglo 19, y antes, la condenaban al analfabetismo, por lo que sería un milagros encontrar un texto de más de una autora negra de esa época.
Sin embargo, no se puede negar que más de una negra expresara oralmente alguna pieza creativa, tanto en la vida cotidiana, como en las ocasiones y festividades populares. Resulta imposible negar que como parte de una oración, o en el fragor de un baile de bomba, o en el arrullo de un bebé más de una mujer negra improvisara un verso o una canción para expresar sus sentimientos.
Las expresiones orales de las mujeres negras que uno vio a mediados del siglo 20 necesariamente tienen antecedentes. El mito de la docilidad, destruida en la cimarroneria, o de la invisibilidad en nuestro folclor de los negros y negras previo al siglo 20 son solo eso, mitos.