Voluntad de hierro que se funde en la pasión de un beso. Con la armadura puesta
mueves el eje del planeta. Mollero fuerte en la sien con mano de seda, palabra ruda sazonada con miel. Ave fénix, leona y hormiga, abeja reina en la colmena. Espíritu de suaves aromas, tornasol, camaleónico y cautivador.
En tu jardín de sueños floreces, solo con la luz de tu visión y aguaceros de rezos con llanto silente. Vas sembrando aliento en solar vacío, terreno árido donde germina el milagro. Sombra que abraza el tiempo en la solana. Refugio que anida la esperanza, burbuja efervescente en el dulce bálsamo de mis memorias.
Musa en la creación, mujer eres tú.
©Marinín Torregrosa Sánchez
Ilustración tomada de La Minga en Movimiento
Muy hermoso. Describes muy bien a la mujer. Felicidades.
Aunque se lea feo porque, a veces, confundimos la verdad que emana de nuestra percepción de las cosas, que no deja de ser nuestra verdad, con la arrogancia, te voy a ser honesto, Marinín. Nunca aprendí a ser de otra manera. Me parece muy buena tu reflexión/alegoría, muy al detalle y original. Diferente en el mejor sentido de lo que eso implica cuando se le usa sin más ni más. Así mismo percibo, aunque nunca se lo dije ni lo figuré como tú lo has hecho, a mi madre y a mi tía Cruz, a mi esposa y a mi hermana Elba.
Me parece que solamente una mujer puede entender y ver, como lo entiendes y vives tú, toda esa simbología que nos regalas para dibujar a esa mujer anónima que vive y muere siendo SIEMPRE más madre que mujer.
Si fuera mío ese texto, amiga Marinín, omitiría los dos párrafos de cierre y terminaría con “Espíritu de suaves aromas, tornasol, camaleónico y cautivador”.
Todo lo demás, aunque bien articulado, para mi gusto literario, viene sobrando.
Te felicito.
Aplausos, MARINÍN!!!!!!!!! Si que somos todo eso y aún más. El Talmud dice que un hombre sin mujer está incompleto, porque ella es la bendición de su casa.
Has descripto las luchas y los logros y aún seguimos en pie,alumbrando esperanzas…
Mi cariño siempre.
Gloria