En el 2004 un terremoto de intensidad de 9.1 mató unas 230,000 personas en una docena de países afectado por una gigantesca ola (tsunami) generada en el Océano Indico. En cambio el pasado miércoles un sismo de 8.7 causó únicamente un muerto, cuatro heridos y daños menores en la zona más cercana a su epicentro.
Aunque se activaron las alertas de tsunami afortunadamente esta vez no se produjo una ola gigante como en el 2004 en indonesia y el 2011 en Japón. Un parte noticioso en información.com reseña la razón para que en esta ocasión el maremoto no generara el tsunami. Según los experto la causa para que no ocurriera un tsunami se relaciona con el lugar del suelo oceánico donde ocurrió el sismo.
El origen de los tsunamis suele estar relacionado con los terremotos que se producen en el borde de la placa tectónica, conocida como zona de subducción. En esa zona una placa se hunde súbitamente debajo de otra y provoca una elevación masiva del agua marina.
El terremoto del pasado miércoles, en cambio, se produjo en la mitad de la placa, en la zona llamada de desgarre. La sacudida de este tipo de sismo produce un movimiento lateral del suelo oceánico de modo que no levanta agua, porque las placas se mueven una al lado de la otra. De hecho solo se detectó en la zona afectada por el sismo del pasado miércoles un oleaje de un metro de alto.
Asi es Nuestra Madre Naturaleza !!