por Gloria Gayoso
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Corre la vida entre claroscuros,
no vislumbro el camino,
en la sinuosidad de sus meandros;
me acongojan el reptil que esconde sus huellas,
la fantasmal silueta de la muerte,
siempre al acecho,
el día con su afán,
que acaba abrupto,
la marejada, que se traga el bote,
el perfil del ladrón
que nunca teme a la celda…
No entiendo el miedo entre las vísceras,
no acepto la lágrima, que me sofoca la risa.
Me contaron de una mujer y de su hombre
y el destino hecho harapos…
Me contaron que cargo con su culpa,
pero no me resigno,
me amotino entre las sombras,
no llevo falta alguna en el asunto.
Me ata un hilo de fe, que me sustenta,
pero aún desespero en la trinchera
de una guerra sin fin
entre hebras de luz
y las tinieblas de la incógnita.
***
©Gloria Gayoso Rodríguez

Gracias mi Marinín, No pierdo la esperanza porque Dios me rescata!!
Hermoso regalo que nos ofreces en tu cumpleaños Gloria, una reflexión de la vida y sus vaivenes, de lo cargado que está el mundo como si fuera poco las cargas que nos imponen al nacer, pero para los ojos de la autora llenos de luces siempre hay esperanza. ¡Felicidades!