No hay alegría más grande que la de un hijo bien deseado.
Los papás: ¿a quién se parecerá, a ti, a mí? Luego algo llamada mala barriga, ahí lo dejamos en suspenso.
Abuelo y abuela continúan con la faena: queremos y queremos, aquello y aquello.
Cuándo se sabe el sexo, y es niña, el mejor traje – el más lindo- para sacarla del hospital.
Ya que me declaro tercera abuela, tengo mucho de tu abuelo, no nos llama la atención la cosa material.
Hable con mi amigo Amy. Él le dio la vuelta al mundo buscando gente llena de espiritualidad. Al finalizar el vuelo estábamos deprimidos: todos se afanaban en lo material. De pronto Amy exclamó: “¡detente!” Abajo, es decir en la Tierra, encontramos un alma a la que le brillaba el corazón. Un alma buena: Amor.
Mi querida Kamila, nos encontramos con un músico, el que escribió Canción del elegido. No voy a decirte más nada, para que cuando sepas leer y yo esté fuera de lo que llaman la Tierra, reflexiones sobre lo que su música expresa.
Por ahora me despido dándote mi bendición. Que el Señor te colme de bendiciones mi querida Kamila.
Gladys Ortiz Dávila
Que lindo, yo también me llamo Kamila y es un nombre hermoso!
Me uno a las bendiciones, que seas un ser de luz, Kamila!!!!!