La fuerza de choque formaba una muralla humana. El pan de la enseñanza, el diálogo, el debate tan esencial para el crecimiento intelectual fueron sometidos a la obediencia…
— ¿Y tú?   ¿Qué vas a ser cuando seas grande?  — preguntó la maestra cesanteada al aspirante a político, un joven universitario.
— ¿De la mayoría silente?—
—Tal vez…—
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©Marinín Torregrosa Sánchez