Trabajaba yo en un asilo para personas indigentes, como consejero de HIV/AIDS y a diario pasaban por mi oficina mucha gente. Tuve un caso cuando estaba nevando y las calles estaban comenzando a convertirse intransitables. Una joven de unos 29 años llegó en los momentos en que estaba presto a irme a casa, por lo que le dice tenía que ser breve porque el día estaba horrible. Ella me contestó que para ella era un día hermoso. Busqué su expediente y era paciente de SIDA y aún así todas las mañanas se iba a estudiar para terminar su GED. Me dijo que ella sabía que sus días estaban contados y que debido a eso aprendió a ver la belleza donde antes veía lo horible. Me dijo tantas cosas que ese dia, tardísimo, llegué a mi casa de milagro porque la nieve era tanta que tuve que hacer malabares para no quedar varado en la calle, pero aprendí que siempre hay otra manera de ver las cosas.
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Las palabras, las benditas palabras, pueden conmover el corazón humano. Cuidemos lo que expresamos, podemos cambiar el mundo!
Un aplauso para los geniales realizadores!
Y sí, hoy es un día hermoso, para los que poseemos los cinco sentidos… tengamos un acto de recogimiento ante quien nos ha guardado de desgracias y pidamos por los que han caído en discapacidad.
Bendiciones.
Trabajaba yo en un asilo para personas indigentes, como consejero de HIV/AIDS y a diario pasaban por mi oficina mucha gente. Tuve un caso cuando estaba nevando y las calles estaban comenzando a convertirse intransitables. Una joven de unos 29 años llegó en los momentos en que estaba presto a irme a casa, por lo que le dice tenía que ser breve porque el día estaba horrible. Ella me contestó que para ella era un día hermoso. Busqué su expediente y era paciente de SIDA y aún así todas las mañanas se iba a estudiar para terminar su GED. Me dijo que ella sabía que sus días estaban contados y que debido a eso aprendió a ver la belleza donde antes veía lo horible. Me dijo tantas cosas que ese dia, tardísimo, llegué a mi casa de milagro porque la nieve era tanta que tuve que hacer malabares para no quedar varado en la calle, pero aprendí que siempre hay otra manera de ver las cosas.
Las palabras, las benditas palabras, pueden conmover el corazón humano. Cuidemos lo que expresamos, podemos cambiar el mundo!
Un aplauso para los geniales realizadores!
Y sí, hoy es un día hermoso, para los que poseemos los cinco sentidos… tengamos un acto de recogimiento ante quien nos ha guardado de desgracias y pidamos por los que han caído en discapacidad.
Bendiciones.