Algo se rompió,

la copa fina del elixir

Una hendidura abrió.

Se pierde, se deshace

Inútilmente recojo

Gotas derramadas

De un corazón herido

¿Remendar tejidos?

¿Cómo borrar lo vivido?

 

Te alejas,

rasgando mi pecho,

hurgando adentro

desandando caminos,

tachando líneas de verso limpio

dejando en mi tiempo

Paisajes en negro carbón

Y aguaceros de miedos.

 

 

 

Dejaste la flor,

te llevaste el perfume,

por eso la dama de noche

no confía en el sol

ni el pincel que lo tiñe…

 

©Marinín Torregrosa Sánchez