Anoche, me dejaste y dormiste
tu propio sueño profundo. Esta noche
te das vueltas y vueltas. Digo,
“Tú y yo estaremos juntos hasta
que se desintegre el universo”.
Rumi

Comunicamos la dolorosa partida de la profesora Gladys Ortiz Dávila, Gladys Cheche, una de las hijas de Cheche y Vicenta.

La profesora Gladys Ortiz Dávila es salinense de nacimiento, porque nació cuando los hijos de este  pueblo nacían en el viejo Hospital Municipal.  Nació un 27 de octubre de la década de 1940 en el hogar de una hermosa familia salinense de once hermanos. Su padre, Cruz Ortiz, apodado Cheche fue el electricista del pueblo y proyectista de cine.  Gladys curso sus estudios  primarios y secundarios en las escuelas públicas de Salinas mientras vivía su niñez y juventud correteando por las calles y parajes de el Caserio Modesto Cintrón, La Carmen y las calles aledañas a la Plaza del Mercado, donde vivía su abuela Vita, de la que era nieta querendona. 

Con las dificultades que arrastran los estudiantes de familias no ricas económicamente, realizó sus estudios universitarios en el Poly, es decir la Universidad Interamericana de San Germán.  En esa institución obtiene el grado de bachiller a partir de lo cual se dedicó al magisterio.  Siempre decía que lo mejor que profesionalmente le ocurrió en la vida fue ser maestra.  Laboró como maestra durante tres décadas en el nivel elemental del sistema de educación pública en su pueblo natal.  Como maestra se destacó por su compromiso con la enseñanza y la formación de la niñez salinense.  Antes y después de jubilada realizó también, junto a su esposo Félix Ortiz Vizcarrondo, una continua labor cívica entre sus compueblanos. Esta madre de tres hijos biológicos y cientos de estudiantes salinense partió hacia las moradas eternas del universo, como solía hacer, sonriéndole a la vida.