“Las flores se dan en vida, las coronas también, bien frías.” —
Ramona Sánchez de Torregrosa

 

No me gusta visitarte en el cementerio. Prefiero pintarme la bemba y vestirme del rojo que tanto te gustaba. Si tuviera tu colorete pintaría el rubor del día cuando el sol cae en el horizonte… y allí te encontraría.

No tengo llanto para desbordar sobre la tumba de cemento, pero me queda tanta vida para celebrar tus recuerdos.

No doblaré rodillas frente al sepulcro, me lastimé bailando la plena de mi pueblo, la que me enseñaste entre risas con las coplas del seis “chorreao” en verso.

Hoy sobran las flores, madre. Te di tantas espinas y tú siempre perdonaste.

Ramona Sánchez y Tilita Sosa

 

© Marinín Torregrosa Sánchez

6 de mayo de 2011.