A mí mismo y a los que, como yo, aúllan por las noches.
Le pareció haber escuchado un alboroto proveniente del corral donde estaba el gallo que el marido trajo del pueblo, horas antes, y pensó que quizá extrañaba gallinero.
La ciudad malacostumbra hasta a los animales, pensó, y volteó el cuerpo para buscar el sueño antes de que los ladridos del perro se lo impidieran.
Cuando recién comenzaba a sentir el delicioso peso de la modorra en los ojos, oyó el ladrido y sintió que se abría la puerta. Miro el reloj y sin fuerzas, dijo:
«Feliz Día del Padre»
JSC
Buenísimo Josué! Tu inventiva no tiene límites.
Felicidades en todos tus días!
Y Que Dios les bendiga a todos!
Tranquilos, tranquilos, solo son algunos los que ladran, lo que ocurre es que cogen primeras planas. Feliz Dia para todos los leales canes que cuidan a sus familias.