ojos para ver
este crepúsculo,
Ni corazón donde albergar
este amanecer tan oscuro.
Abandonados en medio de la nada,
en la orilla de la vida y la muerte.
El vacío es tan grande
Que apenas les queda dolor.
Mientras la turbación
besa el fuselaje
y el mar levanta al cielo
sus brazos espumosos y salados,
estos padres
no paran de esperar que el mar
les devuelva el consuelo.
SRS
Foto de los padres de Rosarito y Mario tomada frente a la costa de Yabucoa donde cayó la avioneta en que viajaban miembros de la familia Torregrosa.
Sergio esa vigilia es continua. A mí me enternece el alma verlos todos los días en esa actitud. El único consuelo es el acompañamiento, no hay palabras que valgan. Los tengo en mi corazón y en mis oraciones. Tú pones en palabras emocionadas esta escena tan conmovedora porque la viste y la sentiste.
Nos mantenemos en oración por la familia Torregrosa. No es fácil por lo que están pasando.
Una situación muy Fuerte 🙁
Realmente no hay palabras que puedan describir la angustia por la que estos padres estan pasando. Dios les de la fortaleza necesaria para que puedan sobrellevar esta tremenda perdida.