Detente un instante…
Escucha el alegre revoloteo de alas, del ruiseñor en su vuelo,
Al pitirre que entona un himno a su pueblo,
Al susurro del viento que anuncia que es mejor el silencio,
A las olas que vienen a besar las huellas que dejan tus pasos.

Detente y verás cómo la naturaleza celebra tu vida
Trazando de bellos colores tu efímera existencia.
El amanecer de cada mañana,
La puesta del sol al caer el día,
El tintineo de la lluvia sobre la casucha,
Te dicen: ¿Por qué llevas prisa?
Detente y percibe el aroma que emana de la tierra fértil.
El perfume de las flores te invita
A tocar con cuerdas de amor todo lo que te rodea.
A disfrutar el sabor de las frutas de los árboles isleños.
A sentir la alegría de vivir una nueva ilusión cada día.
Detente,
Se escapa la vida.
Echa todo a un lado y detente.
Mañana traerá su afán.
Sosiego, serenidad y tranquilidad, cuanta fuerza de voluntad se necesita para alcanzarlos cuando miramos afuera.