El cine puertorriqueño tambien tiene películas censuradas por los monopolios que controlan la difusión de cine. Este es el caso de la película Irak en mí que se extrenará proximamente en el Ateneo Puertorriqueño. Su crudo contenido político es causa suficiente para que no se exhiba en las salas de cine comerciales ni por los canales de televisión estadounidenses que operan en la Isla. La publicidad que sobre la película ha sido distribuida resume su contenido de la siguiente manera:
“Iraq en mÍ –una película de Roberto Ramos-Perea y Julián Ramos-Trabal– relata la historia de dos soldados puertorriqueños, que tras su regreso de la Batalla de Fallujah en la Guerra de Iraq, luchan con sus conciencias por olvidar lo que pasaron allí. La angustia del soldado puertorriqueño insertado en las absurdas decisiones políticas de la guerra, la confrontación con el punto de vista iraquí sobre el genocidio provocado por la invasión y ocupación de Iraq, y el vacío doloroso que cada uno de los soldados trajo tras el regreso, son el espacio de conflicto en que se desarrolla en esta película, cuya trama revive escenas de guerra complejas de comprender.”