Por Josué Santiago de la Cruz

En un Night Club de El Paso Texas, mi sobrino y yo nos dábamos unos tragos cuando apareció en stage Paquita la del Barrio.

“Rata inmunda/animal rastrero/escoria de la vida/adefesio mal hecho…” —empezó a decir.

Traté de no pensar en el contenido de la canción. Pero, movido por el tono desafiante de su voz, ambos miramos a la tarima en los momentos en que ella plantaba sus ojos en los míos y decía:

“¡Rata de dos patas, te estoy hablando a ti…!”

—Me jodí yo ahora —le dije al sobrino y cogimos la Villa e Diego¹.


[1] Dejar el lugar, irse, largarse