Por Josué Santiago de la Cruz
En un Night Club de El Paso Texas, mi sobrino y yo nos dábamos unos tragos cuando apareció en stage Paquita la del Barrio.
“Rata inmunda/animal rastrero/escoria de la vida/adefesio mal hecho…” —empezó a decir.
Traté de no pensar en el contenido de la canción. Pero, movido por el tono desafiante de su voz, ambos miramos a la tarima en los momentos en que ella plantaba sus ojos en los míos y decía:
“¡Rata de dos patas, te estoy hablando a ti…!”
—Me jodí yo ahora —le dije al sobrino y cogimos la Villa e Diego¹.
[1] Dejar el lugar, irse, largarse
Siempre me ha estado curioso que esta mujer, que fue maltratada por su esposo, en lugar de restablecer su vida de una forma pacifica, utilice la violencia verbal para canalizar su enojo. Pero realmente es el problema social y mundial que tenemos. En lugar de aprender y utilizar el amor que Cristo nos enseno, nos quedamos en el ojo por ojo. Si creo en la confrontacion, distinto a la violencia. Cristo confronto a los judios y romanos, y solo en una ocasion podmos decir que se salio d sus estribos cuando saco a los mercaderes del templo. Pero el resto d su vida y palabras fue la de confrontar sin violencia, denunciar sin agresiones, exponer la mentira a costa de que nos senalen o persigan. Paquita la del barrio no es un buen ejemplo, a pesar d que entendamos su frustracion como ser humano. (disculpen la falta de ortografia pues estoy escribiendo desde una tableta por primera vez y me falta mucho por aprender)
Dios mío, no ha tenido padre la señora!!!!!!!!Habrá sido clonada?
jajajaj
Esa mujer es hombrefóbica. Parece que no tuvo padre y que nacío de una mata de plátano. En ves de fomentar la paz entre hombre y mujer fomenta el odio.