Al igual que otros científicos sociales, Noam Chomsky afirma que una de las estrategias de manipulación mediática es crear una crisis, para que las personas terminen apoyando las soluciones que proponen los manipuladores. Así por ejemplo, la incidencia criminal desatendida a propósito, logra que la gente se sienta agobiada hasta favorecer soluciones inconcebibles como la renuncia al derecho a la fianza. Sabido es que la eliminación de la fianza nada tiene que ver con la disminución significativa de la incidencia criminal. Pero los manipuladores, utilizando el comprensible sufrimiento de las víctimas y el miedo que genera la inseguridad, logran que la mayoría de las personas se convenzan de que eliminando la fianza, se reducirán los asesinatos. Claro está, se presume que se captura a los homicidas de cada asesinato que ocurre, porque de lo contrario, ¿a quién le vas a negar la fianza?

La solución no está en eliminar la fianza, que es un derecho de las personas acusadas para evitar el encarcelamiento ilícito y prolongado, así como un espacio para preparar su defensa antes de ser enjuiciadas. El tratamiento de un problema tan complejo como el crimen, siempre queda atado a las  intenciones ocultas de las autoridades. Si la verdadera intención es disminuir el crimen, no puede ser a costa de repetir los momentos oscuros de la humanidad, ni de abolir los derechos humanos. Lo necesario es atajar la corrupción que alienta el delito, implantar las más avanzadas técnicas de investigación criminal para esclarecer los crímenes, y velar por una trasparente administración de justicia para evitar la impunidad y enjuiciar a los culpables.

Hay contradicciones cuyos efectos nos dan en la cara. Media humanidad aún lucha hasta la muerte por que se respeten sus derechos humanos. En cambio, aquí en Puerto Rico, una banda de malhechores de cuello blanco que nadan en un mar de impunidad, nos pide que renunciemos a ellos. Podemos optar por defender los derechos alcanzados o echarlos al zafacón poseídos por el temor.

srs