por Edwin Ferrer
Soñó que volvería…
A vestir de verde las montañas de piernas tendidas al mar
cuando al manto del horizonte adorna de oro de la patria su altar.
A su infancia de fiestas patronales y de ardiente cañaveral.
A los brazos de su madre, a los enojos de su padre…
y a los piojillos de la plaza…
¡Quítate la camisa amarilla que te persiguen!
¡Anda desordénate, empezó la diana! ¡Sonó un cohete! ¡Tan cayó!
¡Despierta, estas en Salinas¡
¡Anda ven! sal de la guerra, sígueme, toma mi mano no te detengas…
Sueña con la esperanza de partir un día y enterrar el último suspiro de tu nostalgia
Al frio, a los desiertos, al destino sin fronteras, a los vagos horizontes.
A las fábricas de balas, al que las tiran sin remordimiento y al que mata sin conciencia.
Sueña para que el mundo sea nuestro, para compartirlo con la humanidad y los humanitarios.
Con el canto del coquí, con el tibio cantar de pitirre en la enramada de la palma
También sueña con el campanario, con sus toques armoniosos y con la plaza del mercado.
Sueña con tu pueblo, con la Cuna del mojo isleño, sueña con Salinas.
Salinas es tu sueño.
©Edwin Ferrer 4/22/2009
Foto: DoD photo