Que… ¿qué pienso hoy? Les cuento: hoy acudí a un templo y no saben las cosas grandes y hermosas que encontré. Encontré cientos de amigos que me dijeron: “…te esperábamos…” Encontré miles de abrazos que tenía en el olvido. También encontré las lágrimas de aquellos a quienes un día pude haber causado alguna pena.

No era un templo de aspecto medieval, oscuro, no. Era un templo impresionantemente iluminado. Allí mismo encontré un camino. Escuché una canción y me entregaron un poema, ya, a la misma entrada. Encontré gente que yo desconocía y que sin embargo me abrazaon con sus sonrisas.

A partir de ahí mis memorias volaron a las tierras de mi infancia, a las manos de labriego de mi padre, a mis amigos niños, a las ramas de los árboles que tanto había añorado, a la risa inocente, liberada, de los viejos y a su saludo de manos como pájaros, a los sueños que realmente nunca se perdieron; a partir de ahí mis memorias recobraron lo esencial: mi alma en el alma de aquellos a quienes amé y que me amaron tanto…

Encontré escrita allí la historia de mi vida. Encontré a Dios. Ese templo es mi lugar sagrado: es mi corazón.

josé manuel solá / 22 de septiembre de 2013 / Caguas, Puerto Rico

Paul Mauriat – Old Russian Song
de TBluedream