La primera Escuela Superior de Salinas tiene 84 años de fundada. Esta octogenaria institución ha tenido dos sedes a lo largo de su historia. Durante sus primeros 51 años su sede principal fue la Escuela Luis Muños Rivera. A partir de 1976 fue trasladada a un nuevo edificio que lleva el nombre de Stella Márquez Moralez, quien fuera su fundadora. Actualmente en Salinas hay otras dos escuelas superiores.
El periodismo escolar se ha utilizado como una experiencia educativa extracurricular. En el caso de la Primera Escuela Superior de Salinas esporádicamente se ha fomentado la publicación de periódicos escolares . Pero tambien al margen del curriculo escolar surgieron iniciativas periodísticas estudiantiles. Aunque es correcto afirmar que en el pasado existieron publicaciones escolares, sobreviven muy pocos ejemplares que documentalmente lo testifiquen.
En la década de 1950 se publicó en la Escuela Superior de Salinas un mensuario escolar titulado Forcejeos. En ese momento la Primera Escuela Superior de Salinas ocupaba el antiguo edificio escolar Luis Muñoz Rivera ubicado en la calle Monserrate. Lamentablemente el ejemplar de Forcejeos que llegó a nuestras manos carece de fecha. Es una publicación mimeografiada en cuya portada hay un dibujo de la fachada del edificio escolar y debajo del mismo otro dibujo del rostro de Luis Muñoz Rivera.
Lo que se escribe en su editorial titulado Renace el cuarto poder, indica que se trata de un primer número presumiblemente de una segunda época del mensuario. El periódico escolar tiene una leyenda que lee Órgano Escuela Superior de Salinas por lo que se presume que era avalado por la administración escolar, cosa que confirma el hecho de que en su junta de editores figura el profesor Telésforo Figueroa como consejero.
En la junta de editores se nombra a Rubén Sánchez, como director. José Rodríguez Goglás como subdirector y editor y José A. Colón como director artístico. Figuran como colaboradores los profesores Bruno Díaz, Dilma F. Meléndez, Iris Rodríguez e Ismael Medinas.
En este número de Forcejeos se publican dos piezas poéticas del profesor de español Esteban Pérez Bonilla. A Mr. Pérez siempre se le reconoce como una persona sensiblemente interesada en la literatura. Sin embargo muy poco se conoce de sus escritos, aunque se le suele atribuir el oficio de escritor. El tiempo nos ha dado la oportunidad de rescatar dos de sus poemas y luego de trascurrido más de treinta años derramamos un pedacito de su poesía en el tablero de Encuentro… al Sur.
Sergio A. Rodríguez Sosa
Lo que yo Quiero
Quiero ser la niña de tus ojos
La mañanita aurea de tu alma
El ruiseñor de tu conciencia
Que en la fantasía se baña.
Quiero ser el creador
Argentino de tu vida
Y; como fontana florida
Cantarle un himno al amor
La Luna
Constelaciones lejanas
Retoños horizontales
La Luna como una vesta
Se retrata en el paisaje.
Su túnica estrellada
Con caracoles morenos
Es el amor olvidado
Del buen príncipe lucero.
El conde le contempla
Con los ojos de los tiempos
Brilla un nimbo alegremente
En sus mirares trigueños.
La Luna quiere casarse
Con el marqués lisonjero
Cásate Luna, lunilla
Luna de mis pensamientos.
Esteban Pérez
Informan del fallecimiento del prof Esteban Pérez Bonilla

Sergio: Refrescante por demas es rememorar a Mr. Perez. Supo sembrar en el alma de sus estudiantes un cierto despertar por la literatura particularmente por las expresiones poéticas. Su frase lapidaria en las clases era:”Las cosas del corazon la razón no las entiende” Pascal. La publicación debe haberse hecho entre los años 1959-1960 toda vez que Rubén Sánchez se graduó con Edelmiro para esa epoca. Saludos desde Quisqueya.
Dante.
Lo admiro mucho no sólo por su dedicación al magisterio sino por los buenos sentimientos que lleva por dentro. Es un baluarte para nuestro pueblo y para la humanidad.
Gracias a ti maestra, por servirnos de estimulante lucero. Pienso que aunque la ciencia ofrece información fríamente calculada, tales datos tienen la predecible consecuencia de maravillarnos ante los secretos y misterios aún incomprensibles para nuestro intelecto o ante el asombro que nos causa lo nuevo conocido. A partir del asombro que causa lo desconocido o lo acabado de conocer, la naturaleza su vuelve motivo poético y la Luna, pisoteada por el hombre, deslumbra cuando es contemplada, una noche de primavera, de brazos de un ser amado.
Sergio querido! Qué lindo rescatar estos sencillos versos después de tanto tiempo. Huelen a hierba buena, tienen la candidez de los seres puros, hay un romanticismo que empuja los versos hacia el alma del que los lee. Nunca sabremos los escritores hacia dónde se escaparán las palabras y qué despertarán en el receptor.La luna personificada, aspirando a linaje noble!!!!!!!! Hoy en día ya pocos sueñan con la luna, pero era lindo saberla inalcanzable…
Cariños, gracias por este bocadillo lírico.
Gloria