que me entierren desnudo y que puedan
sembrar un árbol sobre mí
que dé sombra y florezca
bajo la buena lluvia de los tiempos.
Ah… que siembren sonrisas y poemas,
saludos, despedidas, atardeceres, sueños
y un puñado de cosas:
una camisa vieja, mis zapatos, una carta de amor
y una flor con su beso…
y después de enterrarme, ¡ay, por favor, olvídenme!
Pero,
si alguien, que ahora no imagino,
se empeña en recordarme,
recuérdeme una tarde de febrero,
recuérdenme descalzo, enamorado
de la vida, enamorado de las cosas que hice
y las que quise hacer,
recuérdenme pensando y siendo niño;
recuérdenme una tarde de febrero…
(c) josé manuel solá / 17 de febrero de 2014
“The Pianist” hero W. Szpilman plays Chopin Nocturne op. 20 The Pianist HD Original Recording
de profslump20078
Hermoso poema, triste pero hermoso. Estoy segura que se le recordara muchas tardes no solo en febrero sino todo el año… Mejor disfrutemos de su talento celebrando la vida. Me gustó mucho y ya estoy esperando la publicación de otro de sus poemas para deleitar el espíritu. ¡Muchos aplausos!