foto de Edgardo Laporte
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Nota de gratitud para Dante y Jose Manuel, hermanos nuestros en la genetica de las letras. Compartimos el pan de la belleza y la sed de justicia, en medio de un misterio inaferrable que se nos escapa hacia el plus ultra. Anibal
De frente al misterio de la existencia se alcanza la conciencia de que su manejo en la realidad no es fácil. Esa dicotomía de pensamiento y cuerpo físico en conjunto obligado exige en momento dado un grado de estoicismo en lo que se refiere a la espera paciente, cuando ya lo entendemos todo, del silencio ……que representa la separación de esos dos componentes. El poema es magistral en ese clamor cuando se sabe que “todo esta consumado.”
Versos escritos conmovedoramente con las manos cálidas de luz… Abrazo tu poesía. Gracias por compartirla.
Sergio, gracias por tu magnanima hospitalidad y el luminoso comentario. Anibal
Este poema es hermosamente consolador cuando se piensa en la angustia trascendente que nos golpea continuamente a los seres humanos. ¿Que nos queda? Estar confiados… pero repetir y repetir ese silencio que grita…
Aqui repito estos versos de Aníbal
Repetir mi silencio
Aquí estoy, Dios mío,
cansado en el camino:
el alma perforada
y las manos vacías.
Ya no siento, ni temo,
y ni siquiera espero.
Pero aquí permanezco
erguido todavía
frente a tu puerta estrecha,
bajo umbral intangible.
Y ya no digo nada,
no pronuncio palabra.
Sólo existo: me basta
repetir mi silencio.