Mil vueltas darán los calendarios,
como un tíovivo monótono y cansino;
soplarán ciegas tempestades;
se abrirán las entrañas del planeta…
Olas se volverán tus lágrimas
frente a las incógnitas no resueltas,
bajarán hasta el río, hasta el océano,
en salada pirueta.
Y por horas un tráfago de ensueños
rodeará tus mejillas coloreándolas;
te latirá la víscera del pecho con arritmia
frente al amor de un beso desvelado de almibar.
Se irán de tu vera los que amaste;
vendrán otros a poblarte el recuerdo sin prisa.
Soltarás las quimeras inconclusas,
tejerás esperanzas a punto de cruz línea por línea,
gritarás en las noches, junto a la almohada vacía.
Pronunciarás el nombre en salmodia bendita
y en la hora señalada, sentada en las orillas
de un banco de la plaza,
descubrirás golosa la página preciada
de la sabiduría
©Derechos reservados
Poema de Gloria Gayoso
Foto de Eva Lewitus, para foro”La esquina de las letras”
Maravilloso poema, que llega a nuestra mayor sensibilidad con un arte excepcional
Muchas gracias, Sergio, por tu hermoso comentario y por publicar este poema, que me es muy entrañable. ¡Un gran abrazo desde Buenos Aires!!
Que hermoso recorrido por la existencia. La condición humana con sus aciertos y desaciertos repleta o escasa de alternativas y encrucijadas, aun cuando las circunstancias apabullen los deseos, en la “horas señalada”, al comienzo de otro camino, no debe ser otra cosa que un constante descubrir la “apreciada sabiduría”. Gloria a la poeta.