Los dos extrañamos
la vida con nosotros……
en el diario entorno,
a veces, la emoción deserta
de rigurosa rutina,
olvida la brida
y luego del galope
no encuentra retorno.
Arde mi corazón avenado,
plagio de risa Garrick
que no es reír
sino algo que agoniza,
sonámbula angustia palmaria,
se ahoga el fuego
y no sé cómo salvarlo.
Yo, que no viví,
tú, que pudiste haber vivido
si no hubiéramos
cerrado la casa
y abierto el olvido.
Los dos extrañamos
la vida con nosotros……
estoy sediento
de volver a lo nuestro,
muriendo de ser distancia,
de rigor esotérico
soy parco testigo.
En pisadas de arcas vacías
voy marchitando huellas,
vendaval en cerros
de sombras funestas,
hiedra soledad
ilumina ventanas,
descerraja la puerta,
si no vuelve no vivo.
Llueven recuerdos y aún guarecidos igual nos mojamos,
los dos extrañamos
la vida con nosotros……
yo, tal vez más que tú,
pero los dos extrañamos……
Carlos Román Ramírez