winter-pampasArcilla, barro, polvo diminuto,

vuelvo a ser

cuando compruebo que me equivoco

a cada rato,

que mi razón no es tanta o es escasa,

que un ansia de verdades me adelanta

la muerte,

que de nada sirven a veces ni los labios carnosos,

ni los ojos prietos de pájaros.

Yo sé que vuelvo a ser barro,

cuando me arrodillo a suplicar estrellas

para encontrarme entre las células

un retazo del alma,

una parte de aquel soplo del Génesis,

que me haga sentir nueva,

libre del error cotidiano,

sabia,

abandonada en los brazos

del eterno alfarero.

Yo vuelvo a ser arena,

cada vez que reparo

en lo frágil de la neurona colapsada,

en el vacío nihilista del periódico,

en la estatua inconclusa

de la heroína que no soy,

en mi nada sin el todo.

Yo vuelvo a ser lodo aguachento

buscando forma,

impaciente ante la inmortalidad.

©Gloria Gayoso