Comentario de Sergio A. Rodríguez Sosa
En ocasión de la presentación del libro La insistencia del poema, el pasado sábado 4 de octubre retomé la lectura del poema Mi paz, de Edelmiro José Rodríguez Sosa, visto después de su fallecimiento. El poema está incluido en el libro La insistencia del poema, una antología de Marinín Torregrosa Sánchez que reúne a poetas puertorriqueños del Sur. El libro fue presentado por Judymar Colón Díaz, quien ha sido profesora universitaria de literatura y psicología. La actividad fue moderada por el comunicador social y maestro de bellas artes José Guillermo Mojica Colón.
El poema Mi paz transmite una serenidad profunda y una gratitud sincera por la existencia; no se percibe como una despedida, sino como una celebración optimista y en paz de todo lo vivido. Es un texto transparente, directo y conmovedor, cuya sencillez radica precisamente en la autenticidad con la que transmite una plenitud alcanzada. Sus versos hablan de una persona que había aprendido a encontrar satisfacción en las cosas sencillas de la vida y que valoraba profundamente el hecho de estar vivo. Aunque habla de la vejez, no es un poema que se concentra en las dolencias o en la muerte; por el contrario, es una afirmación de la vida.
En cuanto a su calidad literaria, pienso que su principal virtud es la sinceridad expresiva. El lenguaje poético es accesible, los versos retratan experiencias reconocibles y el poema mantiene una unidad temática clara: primero, la naturaleza como fuente de serenidad; segundo, la espiritualidad como experiencia íntima; y, sobre todo, la paz como reconciliación con la vida. El poema no deslumbra mediante metáforas ni experimentos estilísticos; su valor está en la autenticidad de lo que comunica.
En el poema, la paz no es ausencia de conflicto, sino el estado interior de disfrutar de la existencia y sentirse en armonía con Dios y con los prójimos. Tras la muerte de su autor, su último verso adquiere un sentido diferente cuando escribe «estoy vivo»: ya no está físicamente entre nosotros, pero dejó por escrito una afirmación de vida que debemos hacer nuestra.
