Recuerda…
Al que nada tiene y deambula por las calles sin cobijo.
A la madre que perdió su hijo en la guerra.
Al hombre y la mujer que perdieron la batalla contra el cáncer que comió sus entrañas.
Al que perdió la lucha contra el SIDA.
Al adicto que no ve la salida.
Al hijo abandonado por su padre que lucha solo.
A la mujer sometida al maltrato debilitada en sus deseos de vivir.
A los niños inocentes que no entienden por qué se les maltrata.
A un pueblo que recoge despojos de un gobierno tirano.
Pero demos gracias a Dios por permitirnos dar la mano a los necesitados.
Ello refleja nuestra sensibilidad ante el dolor ajeno.
Dios les bendiga y que pasen un bonito día de Acción de Gracias.
©María del C. Guzmán
Dios está presente en todos esos necesitados que tú mencionas. Cristo mismo lo dijo. Así que tenemos que pasar del recuerdo a la acción como tú bien dices.
Demos gracias, especialmente por los beneficios espirituales que el buen Dios nos ha concedido.
Feliz día de Acción de Gracias.
La solidaridad demostrada por los indígenas hacia los europeas que establecieron la colonia de ingleses en Plymouth aquel rudo invierno de 1620 fue el motivo que originó el Día de Acción de Gracias. Esa es la misma solidaridad hacia el prójimo a que nos convoca este texto. Lo que debemos es ser constante en el agradecimiento por lo que se nos da y por lo que poseemos para dar.
La grandeza humanitaria de los indígenas wampanoag hacia los peregrinos salva para nosostros el significado del Día de Acción de Gracias. Esto a pesar de que el posterior comportamiento malagradecido de los civilizados europeos que causo la extinción del pueblo wampanoag nos abochorne.
Practicar la solidaridad es el motivo más noble para Dar Gracias.
Gracias por estas amables letras. Recordemos a los menos afortunados y disfruten el día del pavo.
Muchas Gracias, María, la vida tiene infinidad de situaciones para recordar en las oraciones diarias y aunque sea con la copa medio llena o medio vacía siempre podemos elevar una alabanza al que nos dio la existencia.
¡Dios te cuide siempre!
Gloria