Recuerda…

Al que nada tiene y deambula por las calles sin cobijo.

A la madre que perdió su hijo en la guerra.

Al hombre y la mujer que perdieron la batalla contra el cáncer que comió sus entrañas.

Al que perdió la lucha contra el SIDA.

Al adicto que no ve la salida.

Al hijo abandonado por su padre que lucha solo.

A la mujer sometida al maltrato debilitada en sus deseos de vivir.

A los niños inocentes que no entienden por qué se les maltrata.

A un pueblo que recoge despojos de un gobierno tirano.

Pero demos gracias a Dios por permitirnos dar la mano a los necesitados.

Ello refleja nuestra sensibilidad ante el dolor ajeno.

Dios les bendiga y que pasen un bonito día de Acción de Gracias.

©María del C. Guzmán