La mañana la sorprendió desnuda e indefensa, como flor en manos del Creador. El rumor del río despertó sus sentidos. Se acomodó al calor del cuerpo vecino. Aspiró el perfume a piel querida. Su pensamiento proyectó el verdor de los montes. El agua chocando con las rocas y las hojas viajando por la corriente de las aguas coquetas, bordeando la tierra siguiendo sus curvas melódicas. Gallos y zorzales a limpia voz anunciando un amanecer con el sol “colao” entre las nubes. El rocío le lava la cara al día que comienza.
-Negrito, despierta que son las cinco.-
Con suavidad le acarició el pecho. En la tibieza del nido se acurrucó entre alas fuertes del macho dormido.
-Negrito te coge el día.-
Una sombra cruzó la estancia como un celaje. Al vuelo de las cortinas se apagó el rumor, se enfriaba el lecho, se llenó de brumas el aposento.
Sonó la alarma, el hombre quedó sentado en la cama. Buscó entre sabanas la visión que en las noches lo acompaña. Estaba solo. En el piso y sobre la almohada llanto verde sobre hojas mojadas.
©Marinín Torregrosa Sánchez
Ultimamente te he visto incurcionando de manera progresiva al microrrelato y eso me agrada porque no tenemos tantos cultivadores del género, como deberíamos tener. Aunque Salinas, tengo la sospecha, que está bastante al frente en su cultivo que lo que están otros pueblos de la Isla y regiones allende nuestras costas.
Tenemos buenos cultivadores del micro:
Edwin Ferrer
Marinín Torregrosa
María Guzmán
Roberto López
José Alberto Santiago
Rafy Ledée
Y un excelente potencial eb:
Roberto Quiñones
Félix Ortiz
Edelmiro Rodríguez
Maritza Ledée
No creo que haya un pueblo con un cuadro de honor en el difícil arte del microrrelato.
Volviendo a tu cuento, Marinín, me parece que estaás entrando a la magia del micro, lo estás entendiendo mucho mejor y éste que ahora nos traes es lo mejor, en ese género, que te he leído. Dices mucho, pero sugieres más de lo que expresas y es ahí donde el microrrelato se crece. Muy bueno.
Maravilloso Marinín! Un hombre sólo puede alucinar de pena, y una mujer también.
Me encanta cómo lo desarrollaste. El final es inesperado, sorprende al lector. Muy bien logrado.
Besos desde mi patria, hoy de fiesta.
Gloria
Me gusta la percepcion de este cuadro, realmente el hombre termina alucinando cuando se queda solo.Aplauso de pie.
Aunque pertenezco a la generación de posguerra a fuerza de tener que lidiar con el bombardeo informacional, prefiero los textos cortos. Piezas donde el autor expresa lo que quieres decir de la manera escogida. En este texto Marinín ensaya una combinación de forma y mensaje que augura un crecimiento en su cuentística. Como dice Edwin, Aplauso.