cuando los silencios escupen ojos vacíos,
cuando la piel duele de soledades
y las sombras mueren de todas las nadas sobre la nada.
Ya no volveré a morir de colores reciclados
la muerte de todas mis muertes me besará
morderá mis venas, beberá de mis pechos,
hasta desangrarme en cada pieza de grito
desnudarme, quedarme sin voz y huir
hasta morirme de la última muerte en esta despedida.
©Ana María Fuster Lavín
Bello, me pusiste a sudar. El desamor va de mano en mano con la muerte. Pero yo siempre digo el amor es ciego pero no tuerto. Felicidades.
!Cuantas desiluciones cuando nos equivocamos al poner nuestro afecto en la persona equivocada! Bello poema.
¡Hermoso!Percibo dolor y desesperación descrito magistralmente.
Las mil muertes de la ilusión, eso es lo que pintas en este hermoso poema. Morimos muchas veces cuando el Amor nos es esquivo o cuando la traición se asoma con cara de inocencia.
Muy bueno. Realmente bello y conmovedor.
Desde Buenos Aires un aplauso!
Gloria