Una tarde en la Plaza a uno de los muchachos se le ocurrió la espeluznante idea de llamar pato a Daniel el Broco, a sabiendas de que era homofóbico hasta la coronilla.
Tanto odio le profesaba a la comunidad gay que tenía colgado a la entrada de su lechonera un letrero, en flagrante desafío a la ley y a las buenas maneras, que leía: “NO SE ADMITEN PATOS”.
Un paquete de cigarrillos y todas las cervezas que pudiese ingerir en La Tablita era la recompensa para el que se atreviera realizar semejante proeza.
Ante el asombro de los que allí estaban, Catalino aceptó el reto, con la condición de que lo acompañara Tito Clavicordio.
A Tito aquello le olió a “peje maruca”. Pero aceptó a la invitación.
Daniel picoteaba el lechón sobre la mesa de conformidad a los pedidos que iba recibiendo.
Como suele acontecer en las comunidades pequeñas, en menos de lo que canta un gallo cada parroquiano sabía lo que iba a acontecer.
Donde segundos antes reinó el griterío, ahora el silencio llevaba la voz cantante.
Con el machete hundido en uno de los costados del lechón, Daniel preguntó:
— ¿A quién le toca?
Las miradas se posaron en el rostro de Catalino.
—Pícame 2 pa Tito.
Poco rato después, todo era risotadas y festejos hasta bien entrada la noche, en La Tablita.
©Josué Santiago de la Cruz
01/mayo/2011
Al final de la historia me alegraste el día, ya que me has echo reír. Me encató este escrito.
Felicidades mis carisimos compueblanos.Siempre que leo sus micro relatos o cuentos publicados en nuestra pagina ENCUENTRO AL SUR verdaderamente me gozo en gran manera porque yo soy un cuentista natural y mi don de retentiva es extraordinario y cuando la gente me pregunta de donde yo saco tantos cuentos y tantas ocurrencias yo les digo “yo los saco de alli de la gente de pueblo de SALINAS….gente alegre,sencilla,jovial y sobre todo que ama la vida de una manera especial”. Dios los continue bendiciendo grandemente…..desde CHICAGO RAUL DIAZ SUAREZ “EL INDIO” DE LA CARMEN.
Don Cari, Felicitaciones por sus micros.
Espero continuar leyéndolo.
David
Excelente despliegue de ingenio y humorismo recogido de una anécdota de la vida real.