Latente entre ramas añejas
aún quedan rastros de un recuerdo tallado.
Huellas de dolor convertido en letras trazadas
por manos amadas.
Vestido de color naranja esparce sus flores, como alfombra sobre humilde lienzo
de la tierra fértil que te vio nacer.
Sus hojas y bellotas tintineantes al son de la brisa.
Susurran tu nombre.
En sus delicadas raíces quedó grabado, el toque de unas tiernas manos.
Hoy te buscan erguidas sus ramas
queriendo llegar más allá de las nubes
que de ti lo separan.
Tu recuerdo y el viejo Flamboyán,
llorando tu ausencia.
Solos muy solos quedaron…
llorando tu ausencia.
Solos muy solos quedaron…
©María del C. Guzmán