a Anamaría Fuster
Voy a copiarme de ti
y como tú, voy a pasear entre tumbas vacías.
A divagar entre el pasado y el futuro;
como un relámpago en las sombras de la nada.
Voy a reencontrarme con el sueño:
el mismo del que desperté un día,
y el mismo que me arrullará en sus brazos
cuando acabe el vuelo.
Las escasas horas de mariposa
revoloteando sin rumbo fijo
terminan imperceptiblemente.
Es cuando el tiempo humano se extingue
y comienza la eternidad de Dios.
srs
Hermoso poema que nos hace pensar en el ayer de donde venimos, el hoy que vivimos y el mañana de la eternidad.