El ex gobernador llegaba esa tarde al aeropuerto.
Sentado en el primer banco, Paco escuchaba al pastor enaltecerlo como ejemplo de virtudes:-“Nuestro hermano es un vivo ejemplo a seguir: hombre íntegro, honesto, honrado. Un esposo fiel y un padre comprensivo.”-
Decenas de funcionarios de su administración, incluyendo los más allegados ayudantes, cumplían condenas por actos de corrupción, fraude, soborno y extorsión. Al ex gobernante no le inmutaban los vicios de moral pública de su gobierno, pero quería volver a gobernar.
La masa apiñada en el aeropuerto daba vivas, incitada por una jauría de políticos que lo proclamaban “Mesías”. Un mar de banderas cubría la avenida.
Al finalizar el servicio, los hermanos de la congregación se le acercaban validando las palabras del pastor. Admiraban su apego a las virtudes cristianas.
Aunque agradecía los elogios, su mente divagaba lejos del estrecho pórtico eclesial. Ya sólo quedaba el pastor. Se despidió de él con evidente prisa. Montó a su familia en el automóvil y arrancó a toda prisa. Al doblar la esquina sacó una bandera y apresuró la marcha rumbo al aeropuerto.
© Sergio A. Rodríguez Sosa
Diste en clavo Sergio, es un pensamiento que llevaba adentro después de haber leído sobre las elecciones. No puede haber otra manera de explicarlo y me alegro que hayas puesto esta escena en el mismo conglomerado eclesiástico, ya que ahora caminan de la mano. Excelente, voraz, enigmático, capaz, educacional, cautivador, histórico, etc., etc.