A propósito de la publicación de un comentario al texto titulado Tita la muda de Edelmiro J. Rodríguez Sosa,  nuestro compañero Roberto Quiñones remitió esta foto del doctor Juan P. Cardona y sus hermanos.

El doctor Cardona, el sexto de izquierda a derecha, ejerció la medicina en Salinas durante más de cuatro décadas del siglo 20.  Llegó a esta comarca recién graduado de la Universidad de Cornell.

Era la época del esplendor de la industria azucarera, y en Salinas existía desde 1908, uno de los más modernos hospitales municipales del país de aquellos años. Pero además, en la Central Aguirre se agrupaba una clientela conformada por empresarios, hacendados, gerentes y profesionales, cuyas necesidades de salud provocaron el establecimiento de un segundo hospital en la región.  Dada la escasez de médicos en Puerto Rico, ambos hospitales representaban una ventajosa oportunidad salarial para los nuevos médicos.

El joven médico, natural de Adjuntas, contrajo matrimonio con Concepción Benvenutti, hija de una prestigiosa familia de hacendados, entre cuyos miembros figuraba el poderoso político unionista don Julio Benvenutti, quien fuera alcalde de Salinas y Senador del Distrito de Guayama.

En un momento dado, el doctor Cardona compró la Casona de don Jacobo Ramos, farmacéutico dueño de la Farmacia Ramos.  Allí vivió por muchos años junto a su esposa Conchita Benvenutti, su hijo Hugo Cardona y sus nietas.   Esta casona, localizada en la calle Manuel Ten y esquina Monserrate es una de las antiguas residencias de principio del siglo 20 que aún permanecen de pie en el casco urbano del municipio de Salinas. Preservar la Casona del doctor Cardona abona un poco a valorar la dedicación de este galeno a la causa de la salud del pueblo de Salinas.

srs